QUEQUE DE KEFIR

septiembre 14, 2007

7 TENTACIONES

Si hay algo que me gusta, es la leche, y eso que le di la lata a mi madre cuando bebé porque a los ocho meses decidí, por mi cuenta y riesgo, que la leche, a mí, no me iba.

Como los niños son niños, un día en casa de mis tíos, me preguntaron: ¿quieres un Cola-Cao? Mi madre se apresuró a responder por mí: no, déjalo, que a la niña no le gusta la leche. Pero yo, viendo a mis primos con su batido, grité que sí.

"Quién tiene niños, no pasa vergüenza". Y dicho y hecho. Me tomé mi batido.

Desde ese día, un vaso de leche bién fría, es para mí uno de los más deliciosos manjares.

Lo que ocurre ahora, es que debido a mi estado de buena esperanza, la leche y yo hemos vuelto a pelearnos. Me sabe mal, he probado con muchas marcas y nada de nada; tengo la digestión pesada; la repito continuamente... de hecho, no puedo tomarme un helado que contenga leche o nata o me pasaré la noche sin dormir. Lo paso realmente mal.

Así que un día, de reunión con otras amigas amantes de la cocina, estuvimos hablando del kéfir y de sus beneficios para el organismo. Me dije, porqué no probar con el kéfir si el yogur me sienta medianamente bien y así me podré tomar un vaso de leche en el desayuno.

Ni corta ni perezosa, le pedí a Paqui (GC), un poco del bichito en cuestión. Y... oh! milagro... la pesadez y la mala digestión han desaparecido.

El único problema que se me presenta ahora, es el rápido crecimiento del bichito en cuestión y de su producción de leche kefirada. Así que una vez más, recurro a los sabios consejos de Paqui: "niña, haz un queque de kéfir".

Queque (Bizcocho) de kéfir

Ingredientes:
1 taza de leche kefirada
1 taza de aceite de girasol
2 tazas de azúcar
3 tazas de harina
Esencia de vainilla
4 huevos
1 cucharada de impulsor o levadura química
1 cucharada de bicarbonato
Elaboración:
Precalentar el horno a 180º en función aire (o turbo).
En un bol, batir con unas varillas los cuatro huevos junto con el azúcar. Cuando la mezcla esté espumosa y haya doblado su volumen, añadir la leche kefirada, el aceite y la esencia de vainilla mezclando bien después de cada adicción.
Añadir la harina tamizada junto con el impulsor y el bicarnotato. batir hasta obtener una mezcla lisa, sin grumos y homogénea. Dejar reposar unos minutos.
Pincelar con mantequilla derretida un molde, y espolvorearlo de harin. Retirar la sobrante. Verter la mezcla y hornear aproximadamente 45 minutos.
Verificar la cocción introduciendo un palito y comprobando si éste, sale limpio.
Dejar enfriar en el molde unos 5 minutos. Desmoldarlo y dejarlo enfriar completamente en una rejilla.



EMPEZAR CON BUEN PIE...

septiembre 07, 2007

4 TENTACIONES
...el día. Me refiero a que hay que tomarse un buen desayuno todas las mañanas para poder llegar con buen ritmo a la hora del almerzo. yo suelo incluir también, un pequeño temtempié de fruta o yogur a media mañana, así que cuando llego a casa para comer no me pego un buen atracón.

Hay un dicho que dice: "desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo".


Generalmente, tomo una o dos rebanadas de pan (aunque desde que me compré la panificadora, tomo sólo una debido al tamaño que me coje el pan), untadas de mantequilla y mermelada (la gran mayoría de las veces, casera), o con queso crema y un poco de embutido no graso como el jamón de York. Tampoco renuncio a unas tostadas untadas con un poco de ajo, salpicadas de buen oliva virgen y jamón. Siempre ibérico. Es una delicia.

En cuanto a mi bebida, me decanto más por las bebidas frías que por las calientes. Batidos de fruta natural, con o sin leche, de cacao, de vainilla... o simplemente me tomo una buena taza de té (éste bien caliente), para que me ayude a despertarme en esos días en los que parece que Morfeo se resiste a dejarte.

El desayuno de hoy incluía un delicioso pan blanco cremoso con semillas de amapola.



Pan blanco cremoso con semillas de amapola

Ingredientes
480 gr de harina de fuerza
150 gr de masa madre
300 ml de leche tibia
2 gr de levadura seca de panadería
1 cucharadita de sal
1 cucharada de azúcar
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de lecitina de soja
3 cucharadas de semillas de amapolas
Elaboración
Poner los ingredientes en el orden especificado en la panificadora.
Programar la máquina: Pan básico, corteza light, tamaño grande.
Iniciar el programa.
Cuando la máquina emita unos pitidos (generalmente unos 5 minutos antes de terminar el segundo amasado), añadir las semillas de amapola.
Dejar que concluya el programa.
Sacar del molde y dejar enfriar en una rejilla.
Cortar en rebanadas una vez que el pan esté frío por completo.

Si se quiere se puede congelar, separando de dos en dos las rebanadas o en la cantidad que se quiera, envolviendolas en papel film de cocina y metiéndolas luego en una bolsa de congelación. De esta manera, sólo hay que sacarlas del congelador y descongelarlas en la tostadora para disfrutar del pan recién hecho.

SORBETE DE MANGO

septiembre 01, 2007

7 TENTACIONES
Ya se que es un tópico, pero tomarse un helado en esta época del añoes refrescante. Aunque a mí, la verdad, es que me gustan los helados todo el año. tenemos la suerte de tener un buen clima que acompaña al consumo de este delicioso postre y temtempié.

Personalmente, me gustan más los helados cremosos que los sorbetes; el cucurucho de galleta a comérmelo en copa. Me gusta no añadirle nada más, Sin siropes, natas o toppings que puedan enmascarar el sabor. Tan sólo mi bola de helado y yo.

Sin embargo, este año he descubierto los sorbetes caseros que son infinitamente superiores a los elaborados comercialmente. Me han sorprendido. Y dada la cantidad de fruta refrescante que tenemos durante el verano, mi producción sorbetera ha sido grande.

Pongamos como ejemplo este sorbete de mango. Lo primero que me sorprendió fue el color amarillo-anaranjado que persistía a pesar de la congelación. Y su aroma. Y su sabor...




La receta está sacada del libro de Susanna Tee, HELADOS, un placer para el paladar; aunque yo he hecho una variación. En este libro, se dan recetas muy sencillas, sin ingredientes misteriosos ni complicados de encontrar. Helados clásicos como creaciones más actuales; de carácter internacional como de frutas y refrescantes sorbetes, asi como una selección de postres helados del mundo. Una compra recomendada dado su precio: 4.95€.



Ingredientes:

2 mangos grandes maduros
El zumo de 1 limón
Una pizca de sal
115 gr de azúcar (yo utilicé 70 gr de dextrosa y 45 gr de azúcar común9
3 cucharadas de agua

Elaboración:

Pelar los mangos sin quitarle demasiada pulpa. Hacerlo sobre un cuenco para recoger el jugo que suelten al pelarlos. Triturar la pulpa junto con el jugo, el zumo de limón y la sal en una batidora eléctrica. Yo lo tuve durante 1 minuto, velocidad 10 en la Thermomix.

Mientras, poner a calentar el agua junto con el azúcar y la dextrosa en un cazo a fuego lento hasta que se disuelvan. Llevar a ebullición, sin dejar de remover, y retirar del fuego. Dejar enfriar ligeramente.

Verter el almíbar sobre el puré de mango y mezclar todo muy bien. Refrigerar durante dos horas. Yo lo metí toda la noche en la nevera.

Verter en un molde plano y meter al congelador durante 2 horas. Pasado el tiempo, triturarlo en la batidora eléctrica para romper los cristales que hayan podido forrmarse y volver a congelar hasta que se solidifique.

Para conservarlo, guardarlo tapado en el congelador.