PAN DE TRIGO KAMUT

septiembre 28, 2007

4 TENTACIONES

De vez en cuando, suelo pasarme por una tienda de productos ecológicos cerca de casa. Me gusta curiosear los productos que tienen, degustar alguna de sus pastas o su surtido de leches de soja... y siempre, siempre me traigo algo nuevo a casa. La tienda, por cierto, se llama La Zanahoria.

Mis dos últimas adquisiciones fueron dos tipos de harina: harina de soja y harina de trigo kamut.

Sinceramente nunca había oido hablar de esta variedad de trigo, asi que, una vez más me sumergí en las profundidades de internet en busca de información.

El trigo kamut es la variedad más antigua de trigo que se conoce. Muy conocida por los egipcios, de hecho, fue redescubierto en una tumba egipcia, a los que debe su nombre, ya que kamut significa pan.

Sus propiedades pasan por ser superiores a las del trigo normal.
  • Es antioxidante, debido a su gran aporte de vitamina E y es rico en selenio.
  • Produce menos alergias que el trigo normal, ya que no es un híbrido.
  • Es más sabroso debido a contener menos agua y más sales minerales.
  • Al ser un grano de piel fina, aporta menos fibra y mejora la digestibilidad.
  • Rico en lisina, un aminoácido poco presente en los cereales, lo que le aporta gran valor biológico a las proteínas que contiene.
  • Se puede cocinar como si fuera arroz integral.


Pan de Trigo Kamut

Ingredientes:

300 gr de harina de fuerza
150 gr de harina de trigo kamut
150 gr de masa madre líquida
300 ml de agua templada
2 gr de levadura seca de panadería
1 cuch. de miel
1 cuch. de sal
1 cuch. de lecitina de soja
1 cuch. de aceite de oliva
3 cuch. de semillas de sésamo

Elaboración:
Poner los ingredientes en el orden especificado en la máquina de pan.
Programar Pan Básico, corteza Light, tamaño Grande.

Cuando lleve un rato en el primer amasado añadir la levadura seca de panadería espolvoreandola por encima.

Cuando falten unos 5 minutos para finalizar el segundo amasado, añadir las semillas de sésamo.

LEMON PIE

septiembre 25, 2007

5 TENTACIONES


A pesar de gustarme todo lo que se puede hacer con el limón, nunca había probado esta tarta.

Quizás, era la idea del merengue la que me impedía probarla. Pero buscaba un postre para este fin de semana que fuese fresco, que tuviese ese punto ácido que el limón le da y que a la vez fuese untuoso.

Conseguí todo esto con la crema de limón. La verdad, me sorprendió. No esperaba que una crema que no llevase ningún espesante en sus ingtredientes, quedase tan cremosa.

El punto crujiente lo proporcionaba la base quebrada. Aunque, la verdad sea dicha, no he logrado todavía la receta definitiva de pasta quebrada para las tartas dulces. Será cuestión de seguir investigando y probando.

En cuanto al merengue, probaba por primera vez la albúmina en polvo. No sé si decir que el resultado con claras montadas a la manera tradicional hubiese sido mejor o al menos igual. Pero lo que si puedo decir, es que mi madre pasó de la tarta y se acabó todo el merengue que sobró en el bol. Por algo será...

Todos coincidían. La tarta era pura suavidad en la boca. Se deshacía completamente dejándote su ácido sabor...




Lemon Pie o Tarta de limón y merengue

Ingredientes:

Masa Quebrada
150 gr de harina todo uso
95 gr de mantequilla cortadas a cuadros, fría
75 gr de azúcar
1 yema de huevo
1 pizca de sal

Crema de limón
150 gr de azúcar
La piel de 1 limón
100 gr de mantequilla
150 ml de zumo de limón
4 huevos

Merengue italiano
25 gr de albúmina en polvo
250 ml de agua
175 gr de azúcar glacé

Elaboración:

Tamizamos la harina junto con la pizca de sal y formamos un volcán sobre la superficie de trabajo. Añadimos el azúcar y la mantequilla fría cortada en trozos y mezclamos con las manos hasta obtener una textura arenosa pero ligada. añadimos la yema de huevo y mezclamos hasta obtener una masa lisa.

Envolvemos la masa en papel film e introducimos en la nevera 30 minutos como mínimo.

Mientras tanto, elaboramos la crema de limón en la thermomix.

Vertemos en el vaso el azúcar y pulverizamos a velocidad 10, durante 20 segundos.

Añadimos la piel de limón y programamos el mismo tiempo y la misma velocidad.

Añadimos los ingredientes restantes y programamos 6 minutos, temperatura 90º, vel 3.

Precalentar el horno a 180º.

Extender la masa entre dos papeles de horno y colocarla en un molde rizado, previamente untado de mantequilla, pinchar la base para que no suba y colocarle peso. Hornear durante 12 minutos, retirar los pesos y volver a hornear hasta que esté dorada. Dejarla enfriar.

Mientras, poner en un bol la albúmina junto con un poco de agua y comenzar a batir a velocidad máxima. A medida que va montando iremos añadiendo el resto del agua y el azúcar glacé hasta obtener un merengue que nos haga picos duros.

Verter la crema de limón en la tartaleta ya fría y adornarla con el merengue. Espolvorear un poco de azúcar glacé y gratinarla por espacio de 2-3 minutos.

CÍTRICOS CONFITADOS

septiembre 21, 2007

3 TENTACIONES
Están deliciosos. Sencillos de realizar y muy vistosos a la hora de decorar cualquier postre, aportándole el punto fresco que sólo los cítricos saben dar.
Fue ver el post que Mafalda había puesto en Mundorecetas y meterme en la cocina a realizarlo. En su post, hace referencia a un vídeo. Si quieren verlo, pinchar aquí.
He seguido la receta al pie de la letra pero he introducido una variación, le añadí 5 vainas de cardamomo a la hora de realizar el almíbar.




Cortezas de cítricos confitadas

Ingredientes:
1 limón
1 naranja
1 lima
300 ml de agua
235 gr de azúcar
5 vainas de cardamomo
Media vaina de vainilla
Elaboración:
Sacar las pieles de limón, naranja y lima con la ayuda de un pelador y procurando que no haya parte blanca (amargaría un poco).
Cortalas en juliana con un cuchillo bien afilado.
Blanquearlas en agua hirviendo durante 2-3 minutos. Con esto nos aseguramos que después no queden amargas.
Abrir la vaina de vainilla por la mitad y con el canto del cuchillo, raspar las semillas. Colocarlas en un cazo junto con la vaina y el cardamomo.
Añadir el agua y el azúcar y calentar hasta que alcance la ebullición.
Una vez que hierva, bajamos el fuego y dejamos cocer durante 15 minutos.
Una vez frías, las podemos usar como decoración o comerlas simplemente.
Guardadas en la nevera con su almíbar, se conservan durante 6 meses.
Si las preferimos secas, dejarlas escurrir sobre una rejilla toda la noche.