Tras haberle dado muchas vueltas al asunto… por fin ha llegado el día de mi estreno como Daring Baker. Esperaba con ansia este día y el día que me llegó la información acerca del reto del mes de abril y de la receta a elaborar, prácticamente salté de alegría.
¿No sabes quiénes son las Daring Bakers? Literalmente sería como decir, las horneadoras arriesgadas. En realidad son un grupo de bloggers alas que les encanta la repostería y la pastelería. Todos los meses, un blog hace de anfitrión y propone una receta. Todos los bloggers participantes tienen el compromiso de seguir la receta tal cual está y publicar sus resultados, el día que la organización dispone para hacerlo. Hasta aquí todo bien.
Este mes de abril el reto fue propuesto por dos blogeras, Elle de Feedings my Enthusiams y Deborah de Taste and Tell. El reto elegido fue la elaboración de una tarta de queso. Si, New York Style Cheesecake, pero con el añadido de que se trataba de piruletas de tarta de queso…Excitante!! Podía parecer que el reto elegido podía ser muy simple, pero la razón de su elaboración era profundizar en el concepto de la cocción al baño maría en el horno, un proceso elemental para cualquier repostera/pastelera. Además su presentación permitía infinidad de decoraciones, tantas como participantes en el reto.
Debo deciros, que la receta de la tarta de queso es impresionante. La haré a la manera tradicional porque a todos nos encantó.

CheeseCake Pops
Receta del libro Sticky, Chewy, Messy, Gooey de Jill O´Connor
Para 30-40 piruletas
Ingredientes:
5 paquetes de 8 onzas (1 onza=227 gr) de queso crema a temperatura ambiente.
2 tazas de azúcar
¼ taza de harina de todo uso
1 pizca de sal
5 huevos grandes
2 yemas de huevo
2 cucharaditas de extracto de vainilla (puse media vaina de vainilla de Tahití)
¼ de nata líquida con 35% de MG
Agua hirviendo(para el baño maría)
30-40 palitos de chupa-chups
2 cucharadas de mantequilla
Chocolate negro, con leche, blanco, frutos secos picados, fideos de colores, aúcar, glasa,…., para decorar
Elaboración:
Colocar una rejilla en la posición media del horno y precalentarlo a 180º. Poner el agua a hervir.
En un bol grande, batir juntos el queso crema, el azúcar, la harina y la sal hasta que esté suave y cremoso. Si se usa batidora eléctrica, hacerlo a velocidad baja. Añadir los huevos de uno en uno, asegurándonos que está bien integrado antes de añadir el siguiente. Incorporar las yemas del mismo modo.
Añadir la vainilla y la nata líquida.
Engrasa un molde de 25 cm de diámetro (yo use un molde de silicona con forma de semiesfera), no un molde desmontable y verter la masa. Colocar el molde dentro de una rustidera mayor y verter el agua hirviendo, teniendo la precaución de no quemarnos, hasta que llegue a la mitad del molde. Hornear hasta que la tarta de queso esté firme y ligeramente dorada en la superficie, sobre unos 35-45 minutos.
Sacar la tarta de queso del horno y dejar enfriar a temperatura ambiente. Cubrir con film de cocina y refrigerarla hasta que esté muy fría, al menos tres horas, o mejor toda la noche.
Cuando la tarta de queso esté fría, realizar bolas de aproximadamente 50 gr y colocarlas sobre una bandeja cubierta de papel de horno. Insertar los palitos en las bolas de tarta de queso cuidadosamente. Cogelar las piruletas, sin cubrir, hasta que estén duras, al menos 1-2 horas.
Cuando las piruletas estén ya congeladas y listas para bañar, preparamos el chocolate. Derretimos el chocolate junto con las dos cucharadas de mantequilla al baño maría procurando que no se queme. Bañar rápidamente las bolitas de tarta de queso en el chocolate y escurrir el exceso. Decorarlas al gusto.



