CLAFOUTIS DE CEREZAS Y CHOCOLATE NEGRO

julio 25, 2008

10 TENTACIONES

Este verano parece que tengo fijación con las cerezas. Tengo en mi lista de pendientes hacer una mermelada de cerezas y cerezas en almíbar, como si fueran las griotines, en un almíbar denso y con un toque de licor. Pero parece que se han aliado en mi contra.

Incluso, a principio de la temporada compré dos deshuesadores de cerezas (uno para mí y el otro para mi hermana cibernética, Bea), y esperaba con impaciencia el momento de poder estrenarlo.

Generalmente, compro la fruta en un mercadillo agrícola local, donde suele tener mayor calidad y menor precio que la que se pueda comprar en los supermercados y grandes superficies. Pero exceptuando las fresas, no he encontrado cantidad suficiente de cerezas a un precio razonable para realizar estas dos delicias, que de sólo nombrarlas, se me hace la boca agua.

No se pueden imaginar mi sorpresa al ir a casa de una de mis tías y encontrarme en la cocina un enorme frutero lleno de las codiciadas cerezas. Sin pensarlo mucho, pero como casi siempre, me llevé un par de ellas a la boca. Estaban riquísimas!!!!

Tenían un sabor entre dulce y amargo que las hacían muy apetecibles, y su color era oscuro, casi negro. Volví a meter la mano en el frutero e inmediatamente salí a la terraza a preguntar de dónde habían salido esas cerezas. Ni que deciros que me faltó tiempo para pedir o mejor dicho robar, un buen puñado de ellas para hacer un clafoutis.

Bea y yo, ya habíamos comentado la posibilidad de que uno de nuestros retos fuese precisamente, la realización e un clafoutis, pero en esta ocasión no recurrimos a ninguno de nuestros libros en común, sino que nos aventuramos en internet.

Como siempre, he intentado averiguar al máximo el origen, la historia y la tradición de este soleado postre.

El clafoutis es un postre tradicional francés que se realiza tradicionalmente con cerezas, aunque la adicción de otras frutas no resta presencia ni sabor al plato.

La masa es una mezcla de huevos, azúcar, leche, nata y harina a la que se le pueden añadir aromatizantes como licor, extracto de vainilla o ralladura de limón o naranja.

Elegí para mi receta la combinación de cerezas y chocolate y me falta deciros que fue deliciosa. Al enano le encantó su postre tibio de chocolate bien espolvoreado de azúcar glacé.

Clafoutis de Cerezas y Chocolate Negro
Receta de La Tartine Gourmande

Ingredientes:

120 gr de cerezas
2 huevos
30 ml de leche
30 gr de maizena
60 gr de harina
50 gr de chocolate negro 70%
50 gr de mantequilla
60 gr de azúcar moreno
Azúcar glacé para espolvorear

Elaboración:

Precalentar el horno a 180ºC.
Deshuesar las cerezas, si se desea, y ponerlas en una fuente para el horno.
Mezclar en un bol, uno de los huevos junto con 30 gr de azúcar, la leche y 30 gr de harina, intentando no introducir mucho aire al batirlo.
Derretir el chocolate al baño maría junto con la mantequilla. Reservar.
Mezclar el huevo restante, con el azúcar, el resto de la harina y la maizena. Añadir el chocolate y mezclar bien. Unir las dos preparaciones y verter la masa resultante sobre las cerezas.
Hornear durante 20 minutos.
Cuando saquemos la fuente del horno, dejarla entibiar un poco antes de espolvorear con el azúcar glacé.

Bon Appetit!!
El clafoutis de Bea, pincha aquí.

SOUFFLÉ DE QUESO DE CABRA Y CEBOLLINO...estamos de vuelta!!

julio 06, 2008

10 TENTACIONES
Estamos de vuelta!! Bea y yo, tras el parón que supuso en nuestros retos, su viaje a Nueva York y que tan amablemente ha compartido con todos nosotros, volvemos a la carga llenas de energía y de nuevas recetas que pretendemos que sean poco conocidas y ante todo, sorprendentes.

Tenemos todos nuestros libros de cocina llenos de marcas en aquellas recetas que nos parecen curiosas, diferentes, poco conocidas…
Nuestra intención es dinamitar nuestros blogs y de paso , la bloggosfera. Innovar un poco no está nada mal. Aunque en este caso, recurrimos a una elaboración tradicional y abandonamos, por un reto, el dulce y nos pasamos al salado.

Hacer un soufflé no tiene mucha ciencia ni complicación. Lo único es que una vez horneado el soufflé no espera por nadie y hemos de servirlo inmediatamente. Resulta un plato muy vistoso tanto en su versión dulce como en la salada, ideal para cuando tenemos invitados en casa.
Un soufflé de chocolate sería un buen final a una cena romántica.
En cambio, este soufflé de queso de cabra con cebollino resulta perfecto para una entrada, acompañado de una ensalada verde o como plato único si queremos hacer una cena ligera.
El queso de cabra es mi preferido. La leche de las cabras produce un queso más fácilmente desmenuzable, cremoso, untuoso. Por esa razón no elegí el típico queso de cabra en rulo de origen francés. Creo que hace relativamente poco tiempo, que en este país se han descubierto los quesos de cabra.
De hecho, el primer queso de cabra con Denominación de Origen en España, procede da las islas, en concreto de Fuerteventura, en donde el Consejo Regulador de la Denominación de Origen del queso majorero vela por los intereses de pequeños ganaderos para que la producción de leche de la excelente cabra de raza canario-majorera no se pierda. Esta cabra es muy resistente al clima y al entorno desértico que predomina en Fuerteventura. Exenta, además de enfermedades lo que hace que esta raza sea una de las mayores productoras de leche. Durante el periodo de lactancia puede llegar a producir hasta dos litros y medio de leche.
Frescos, semicurados con gofio o pimentón, o curados, el queso majorero es una auténtica delicia.
Soufflé de Queso de Cabra y Cebollino
Receta del libro Essentials of baking, Williams-Sonoma
Ingredientes:
Mantequilla sin sal y queso parmesano rallado para la preparación de los ramekins
250 de queso de cabra a temperatura ambiente
60 gr de nata agria
5 huevos grandes (separadas claras de yemas)
1 cucharadita de mostaza de Dijon
½ cucharadita de sal
¼ cucharadita de nuez moscada
¼ cucharadita de pimienta blanca molida
3 cucharadas de cebollino picado
¼ cucharaditas de crémor tártaro
3 cucharadas de queso parmesano rallado
Elaboración:
Colocar una rejilla en el tercio inferior del horno y precalentarlo a 220ºC. Enmantecar los ramekins y espolvorearlos con el queso parmesano.
Batir el queso de cabra en un bol hasta que esté ligero y cremoso. Añadir la nata agria, las yemas, la mostaza, la sal, la nuez moscada, la pimienta blanca y el cebollino.
En otro bol, mezclar las claras de huevo con el crémor tártaro y montar hasta formar picos.
Con la ayuda de una espátula, añadir ¼ de las claras a la mezcla de queso y yemas y mezclar con movimientos envolventes. Añadir el resto de las claras de huevo y mezclar justo hasta que no se vean.
Verter la masa en los ramekins y alisar la superficie. Espolvorearla con queso parmesano rallado y hornear los soufflés de 12 a 15 minutos, hasta que se vean dorados y hayan subido.
Servir inmediatamente.
El soufflé de Bea, aquí.

TRENZA DANESA DE ALBARICOQUE Y MANGO

junio 29, 2008

20 TENTACIONES

De nuevo tenemos entre manos un nuevo reto de las Daring Bakers. Lo bueno es que cada más somos más bloggers españolas o cuya lengua materna es el español las que nos sumamos a esta iniciativa repostera que está dando la vuelta al mundo. Las últimas incorporaciones han sido Morgana y Mila, y sus resultados han sido buenísimos.
Enhorabuena a las dos y espero que cada vez se sumen más blogs en español.
El reto de este mes consistía en la elaboración de una trenza rellena. La técnica del mes, las masas laminadas y en concreto la masa danesa, que es pariente del hojaldre pero cuya elaboración no es tan laboriosa. En cuatro vueltas simples ya la tenemos preparada. Es decir, en unas dos horas o dos horas y media. Aromatizada con vainilla, cardamomo y ralladura de naranja, esta masa tiene un curioso origen, no está claro si fueron pasteleros daneses en Viena o pasteleros vieneses, en Dinamarca sus creadores pero lo cierto es que es absolutamente deliciosa.
Gracias a Kelly y a Ben, nuestro anfitriones de este més por brindarnos esta maravilla.
Trenza Danesa de Albaricoques y Mangos
Apricot-Mango Filling Danish Braid

The Secrets Of Baking, Sherry Yards
Masa Danesa
Para la masa ( Detrempe):

1 cucharada de levadura de panadería
125 ml de leche entera
75 gr de azúcar
Ralladura de una naranja
1 cucharadita de cardamomo molido
1 y ½ cucharadita de extracto de vainilla
½ vaina de vainilla
2 huevos batidos
60 ml de zumo natural de naranja
450 gr de harina de todo uso
1 cucharadita de sal
Elaboración en Thermomix:
Poner en el vaso la leche a temperatura ambiente y el zumo y programar 1 minuto, temperatura 37º, velocidad 4. Añadir la levadura y mezclar 10”, velocidad 4.
Añadir el azúcar, la ralladura de naranja, el cardamomo molido, el extracto de vainilla, las semillas de la vaina y los huevos y programar 30”, velocidad 4.
Añadirla harina y la sal y programar 15” velocidad 6. Una vez terminado el tiempo colocar posición Vaso Cerrado y programar 5 minutos, velocidad Espiga.
Sacar la masa del vaso y sobre una superficie enharinada ligeramente amasar 5 minutos más. Hacer una bola, cubrirla con film transparente y refrigerarla durante 30 minutos.
Elaboración a mano:
Mezclar en un bol la leche tibia y la levadura y dejarla reposar unos 5 minutos. Añadir poco a poco el azúcar, la ralladura de naranja, el cardamomo molido, el extracto y las semillas de vainilla, los huevos y el zumo de naranja. Mezclar todo muy bien con la ayuda de una cuchara de madera.
Añadir la sal y la harina en tres veces y mezclar bien durante unos 5 minutos. Pasar la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasar otros 5 minutos más.
Hacer una bola con la masa y cubrirla con film transparente. Refrigerarla durante 30 minutos.

Para el bloque de mantequilla (Beurrage)
225 gr de mantequilla
30 gr de harina de todo uso
Mezclar la harina y la mantequilla en un bol, procurando que toda la harina se incorpore bien y bajando los posibles restos de los laterales del bol. Dejar a temperatura ambiente.

Una vez que la masa inicial (detrempe) se haya enfriado unos 30 minutos, colocarla en una superficie ligeramente enharinada. Estirar la masa formando un rectángulo de aproximadamente 45x25 cm y de ½ cm de espesor. La masa puede estar pegajosa , así que debemos mantener la superficie ligeramente enharinada. Dividimos entonces la masa en tres partes y extendemos la mantequilla desde la porción central hacia el lado derecho de la masa. Doblar el lado derecho sobre el centro y a su vez el lado izquierdo sobre los otros dos. Hacer una marca con los dedos en la masa, que nos indicará el número de vueltas que le vamos dando. Colocar la masa sobre una bandeja, cubrirla y meterla en el frigorífico durante 30 minutos.

Sacar la masa del frigorífico y colocarla sobre la superficie de trabajo con los bordes abiertos hacia los lados. Estirar de nuevo la masa formando otro rectángulo de las mismas medidas que el anterior y plegar el lado izquierdo sobre el centro y el lado derecho sobre los otros dos. No es necesario añadir más mantequilla. La segunda vuelta se ha completado. Volver a refrigerar la masa otros 30 minutos.

Estirar, plegar y refrigerar la masa otras dos veces más, haciendo un total de cuatro vueltas simples. Refrigerar la masa unas 5 horas o durante toda la noche. La masa Danesa está lista para usar.

Para el relleno de albaricoques y mangos
10 albaricoques maduros, cortados en ocho, sin el hueso pero conservando la piel.
1 mango mediano, cortado en cubos
75 gr de azúcar
60 ml de zumo de limón
60 gr de mantequilla
½ vaina de vainilla
1 cucharadita de canela molida (usé la que me regaló Bea de su viaje a NY, cuyo origen es vietnamita)

Poner todos los ingredientes menos la mantequilla en un bol y mezclarlos bien. Derretir la mantequilla en una sartén y dejar que tome un ligero todo tostado, unos 6-8 minutos. Añadir la preparación anterior y dejar que la fruta se carameliza por espacio de unos 10 minutos. Colocar la fruta sobre una bandeja para que se enfríe antes de rellenar la trenza.

Preparar una bandeja con papel de hornear o con un tapete de silicona.. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estirar la masa danesa en un rectángulo de aproximadamente 50 x 35 cm y ½ cm de espesor. Si la masa parece elástica y se contrae con facilidad cuando se estira, dejarla reposar unos minutos y volver a estirarla. Clocar la masa en la bandeja.

Sobre los lados largos de la masa cortar tiras paralelas de unos 3 cm de ancho con la ayuda de un cuchillo o de un cortador de pastelería. Repetir el proceso en el otro lado, asegurándonos que las líneas miren hacia nosotros.

Colocar el relleno en el centro del rectángulo y comenzar a trenzar la masa, alternando el lado derecho con el izquierdo hasta que finalicemos.

Batir un huevo entero y una yema en un bol y pintar la superficie de la trenza. Dejar que la masa leve unas dos horas o hasta que doble su volumen.

Precalentar el horno a 220ºC. Colocar una rejilla en el centro. Hornear la masa durante 10 minutos. Girar la masa y hornear otros 10 minutos. Bajar la temperatura del horno a 180ºC y hornear durante 15 minutos, hasta que la trenza esté ligeramente dorada. Dejar enfriar antes de servir.