ROLLITOS DE SALMON AHUMADO CON SUS HUEVAS

octubre 13, 2008

15 TENTACIONES

Otro reto más con Bea y otro reto salado. En esta ocasión un reto ideal para esas ocasiones en las que queremos quedar bien ante los amigos con una cena sencilla pero espectacular. Ideales en cualquier ocasión pero especialmente indicados en ocasiones especiales y festivas como pueden ser la cena de Navidad o de Año Nuevo.

Bea y yo no sólo tenemos en común nuestra pasión por la repostería sino que, creo que también por el salmón ahumado. En realidad no recuerdo cuando probé por primera vez el salmón pero creo que tuvo que ser en casa de Ana María. Ella, se podría decir que era la segunda esposa de mi abuelo materno, aunque, en realidad nunca llegaron a casarse. Era belga y muy chic y sofisticada.
Había recorrido mucho mundo antes de decidir pasar su vida en un pequeño pueblecito de la isla, Santa Brígida donde conoció a mi abuelo, que era guardia. Compró unos pequeños apartamentos y desde entonces en el pueblo se les conoce como los apartamentos Thompsom. Comer en su casa era darse un festín de autenticas delicias. En su mesa descubrí el salmón, el cous cous de cordero, las endivias con Roquefort, el vino de Oporto, una mantequilla aromatizada para la carne que era una verdadera maravilla y de la que mi madre nunca pudo sacarle la receta. Y además, un sinfín de delicatesen propias de otros países. Recuerdo en especial, el día de Navidad en su casa. Su árbol, siempre estaba maravillosamente decorado con adornos que en la gran mayoría de las ocasiones estaban realizados por ella. Mágicas bolas de Navidad hechas con cuentas de colores, velas sobre las ramas y en toda la casa. Una corona que anunciaba la Navidad en la puerta de la casa. Y suave música clásica sonando siempre.
Ese día, nos juntábamos un montón de niños y para todos tenía siempre un pequeño detalle, un beso y su cálida sonrisa. Su voz era ronca de tanto fumar y fue precisamente el haber fumado tanto lo que se la llevó. Tan lejos de aquí, en su Bélgica natal. Pero siempre quiso descansar en su otra tierra.
Hoy en día, mis padres viven en uno de esos apartamentos que ella compró y donde vivió con mi abuelo. Justo debajo de donde ella vivía y a pesar de que era muy niña cuando murió, todavía la recuerdo haciendo mahonesa casera en la cocina. Y creo que parte de mi afición a ella, se la debo a Ana María.
Sé que estaría orgullosa de mis rollitos de salmón.
Los rollitos de salmón de Bea, pincha aquí.
Smoked Salmon Pinwheels
Entertaining. Inspired menus for cooking with family and friend.
Pág 286-287. Williams-Sonoma.
Ingredientes:
Masa de crepes:
1 huevo grande
125 ml de leche entera
75 gr de harina de trigo de todo uso
1 cucharada sopera de mantequilla sin sal, derretida
Sal
Cebolletas picadas finamente, incluido el tallo verde

Mantequilla derretida para cocinar
125 gr de queso crema
125 gr de salmón ahumado en lonchas finas
60 gr de huevas de salmón
Eneldo fresco
Elaboración:
Elaborar con antelación la masa de las crepes. Para ello ponemos todos los ingredientes en la Thermomix menos las cebolletas cortadas y mezclamos a velocidad 6 durante 30 segundos.
Pasar el batido a un bol y añadir las cebolletas cortadas. Cubrir con film transparente y refrigerar al menos 4 horas.
Retirar la masa del frigorífico y dejar que se atempere antes de cocinar las crepes, alrededor de 30 minutos. Batir enérgicamente para redistribuir las cebolletas.
Precalentar un sartén antiadherente a fuego medio. Con la ayuda de una brochad e pastelería, pintar la superficie con mantequilla derretida. Añadir 60 ml de la masa en la sartén caliente y cocinar hasta que los bordes estén dorados. Con la ayuda de una espátula levantar un poco el borde y darle la vuelta con las manos. Cocinar por la otra cara durante unos 30 segundos más.
Dejar la crepe sobre una bandeja y cubrir con un paño limpio o con papel de horno. Repetir con el resto de la masa. Reservar a temperatura ambiente. Las crepes ya cocinadas, se mantienen en la nevera durante 2 días, envueltas en film de cocina y separadas unas de otras con papel de hornear.
Colocar las crepes en la superficie de trabajo. Extender ¼ del queso crema en cada una de ellas y poner encima las lonchas de salmón ahumado. Enrollar las crepes formando un cilindro y envolverlo en film de cocina. Refrigerarlo al menos 1 hora o hasta que vayamos a degustarlo.
Retirar el film de cocina y con un cuchillo de sierra, cortar los crepes en 4 trozos iguales. Repetir con todas las crepes. Decorar con las huevas de salmón y con las hojitas de eneldo.

BIZCOCHO DE CALABAZA

octubre 09, 2008

22 TENTACIONES

Con la llegada del otoño y el cambio de estación, se produce también el cambio en las frutas y verduras de la temporada. Melocotones, albaricoques, ciruelas, nectarinas o bayas,… dan paso a manzanas, membrillos, peras, nueces, castañas,… entre las hortalizas, la reina, es la calabaza, y aunque existen variedades de verano y de invierno, es durante el otoño cuando se encuentra en su mejor momento.

Originaria del Asia Meridional, ya se cultivaba entre los hebreos y los egipcios. Siendo su cultivo mayoritario para el aprovechamiento de sus semillas que por su pulpa. Su consumo se extiende rápidamente desde Asia hasta Centroamérica y Sudamérica desde donde los españoles, en el siglo XV, la introducen en Europa.

Utilizada tanto en recetas dulces, saladas, tradicionales o innovadoras, la calabaza aporta su dulzor característico. Existen un gran número de variedades, entre ellas podemos destacar la confitera, a partir de la cual se elabora el cabello de ángel, ingrediente habitual en nuestra repostería tradicional.

Rica en fibra, en agua y en vitaminas, sobretodo en Beta-carotenos y en vitaminas del grupo B, la calabaza es una gran aliada para nuestra salud.

Quizás la variedad más conocida sea la conocida como Jack-o-Latern, típica calabaza de forma esférica y color naranja que utilizan los estadounidenses para su día de Hallowen. Vacía de su pulpa, en su corteza se talla una cara fantasmal que junto con una pequeña luz en su interior forma escalofriantes siluetas y sombras espeluznantes. Calabaza, que ya era conocida en España, bajo la forma de mascota de un popular concurso de los años 70-80. Si, Un, dos, tres,… responda otra vez!! La querida Ruperta. Qué recuerdos de niña. Si quieres verla, pincha aquí.

¿Y por qué tanta calabaza? La idea surgió del blog de Clumbsy Cookie, blog que recomiendo encarecidamente por su estética y por sus recetas. Clumbsy está en Portugal aunque su blog lo edita en inglés y durante el mes de septiembre le dedicó una semana entera a los higos, la Fig Fun Week. Pensé que sería buena idea dedicarle un buen monográfico a la calabaza y a sus recetas. Prometo poner también recetas saladas y alguna, realmente, es sorprendente. Desde hoy y hasta el dia 7 de noviembre, mi blog estará lleno de este fruto carnoso y de pulpa color naranja. No os perdais las recetas!!

La primera receta de este mes dedicado a la calabaza es un sencillo bizcocho-queque. Suave, húmedo y ligeramente especiado con canela, nuez moscada y clavo. Ideal para acompañarlo de una taza de café o como es mi caso, de té. Queda mejor si lo hacemos un día antes de cuando pensamos consumirlo, ya que así tiene tiempo de impregnarse bien de los aromas de las especies.



Pumpkin Tea Cake
Receta de Tartine, Elisabeth M. Prueitt & Chad Robertson

Ingredientes:

255 gr de harina de todo uso
1 ½ cucharadita de polvos de hornear
½ cucharadita de bicarbonato de soda
2 cucharadas de canela molida (usé canela vietnamita de Penzey´s)
2 cucharaditas de nuez moscada, rallada al momento
¼ cucharadita de clavo molido
255 gr de puré de calabaza
125 ml de aceite de girasol
200 gr de azúcar
¾ cucharadita de sal
3 huevos grandes
Azúcar glacé para la decoración

Elaboración:

Precalentar el horno a 170ºC. Engrasar con mantequilla y espolvorear con harina el molde elegido. Retirar el sobrante.

Tamizar juntos la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato de soda, la canela, la nuez moscada y el clavo en un bol. Reservar.

En otro bol, mezclar el puré de calabaza, el aceite de girasol, el azúcar y la sal a velocidad media. Añadir los huevos, uno cada vez, mezclando bien antes de añadir el siguiente. Bajar la masa de los laterales del bol. A baja velocidad, añadir la mezcla de harina y mezclar justo hasta que estén combinados. Bajar la mezcla de los laterales del bol y terminar de mezclar con una espátula de silicona. El batido debe tener consistencia de puré espeso.

Pasar el batido al molde preparado y alisar la superficie con una espátula acodada. Espolvorear con azúcar. Hornear hasta que al insertar un palito, éste salga limpio, aproximadamente 1 hora. Dejar enfriar en el molde 20 minutos. Desmoldar y dejar enfriar completamente en una rejilla. Servir a temperatura ambiente, espolvoreado de azúcar glacé.

Se mantiene a temperatura ambiente unos 4 días y 1 semana en el frigorífico.

CAKE LORRAINE... o la reinvención de un clásico

octubre 07, 2008

10 TENTACIONES

Con un poco de retraso sobre lo que estaba previsto, les dejo aquí mi versión de nuestro reto salado de esta semana. Nunca había hecho un cake salado. De hecho, todos los queques que había hecho hasta ahora eran dulces. Queques... me encanta esta palabra, porque como tantas otras de nuestro lenguaje cotidiano, es la reinvención canaria de un vocablo inglés. Cakes. Queques.

Es como nuestro reto de esta semana. La reinvención de otro clásico, el quiche lorraine. La elección de sta semana fue gracias a Bea y a sus incontables y numerosísimos libros.Denominado originariamente cake Lorena, ha pasado a denominarse Cake Lorraine. Se trata simplemente de innovar. Últimamente, lo que más se hace es dar un giro a las recetas tradicionales, bien fusionándolas con elementos de otras culturas o realizando un presentación fuera de lo normal y presentando sus ingredientes de otra manera.

Me he dado cuenta de que son muy versátiles. Acompañados de una ensalada, solucionan cualquier cena o almuerzo rápido y sus posibilidades son infinitas... al igual que las quiches. Creo que no será la última vez que haga uno de ellos.

Si quieres ver el cake lorraine de Bea, pincha aquí.

Cake Lorraine

Ingredientes:

3 huevos
180 gr de harina
1 cucharada de levadura química
150 gr de bacon ahumado
100 ml de aceite de girasol
100 ml de leche ( yo le puse nata 18% MG)
Sal y pimienta
75 gr de queso gruyere rallado
150 gr de queso emmental

Elaboración:

Precalentar el horno a 180ºC. Engrasar con mantequill el molde que vayamos a usar y espolvorearlo con harina. Reservar.

Batir las claras de huevo junto con la sal y la pimienta a punto de nieve. añadir suavemente las yemas de huevo, la harina tamizada y la levadura para no bajar las claras. Por último incorporar con cuidado el aceite y la nata, hasta formar una masa homogénea.

Cortar el queso emmental a daditos. Cortar el bacon en trocitos. Mezclar con el queso gruyere. Añadir con cuidado la mezcla resultante a la masa del cake de manera que todo quede repartido por igual.

Verter la preparaación en el molde que habíamos reservado y cocer en el horno durante 40-50 minutos. Para comprobar que está hecho, se pincha el cake con un palito de brocheta o una aguja y ésta debe salir limpia. Servir a rebanadas.