PAN DE CALABAZA

octubre 17, 2008

24 TENTACIONES
Hay que ver como son las nuevas tecnologías. Resulta que el jueves pasado, antes de irme a trabajar, dejé preparado para publicar el pan de calabaza, pero a falta de la fotografía y de la entrada. El viernes por la mañana, tenía la intención de terminar el post y dejarlo que se publicase. Había aprendido, por fín, a dejar las entradas programadas. Con las prisas de preparar las cosas para mi viaje a conocer a Bea (del que ya os contaré dentro de poco) y el hecho de haber dormido apenas unas 3 horas, me olvidé. No me volví a acordar del post hasta que Bea me comento si había tenido tiempo de publicarlo. Horror!!

Rápidamente fuimos a su portátil y comprobamos que la entrada se había publicado. Sin fotografías y sin introducción. Incluso había tres comentarios. Menuda metedura de pata. Espero que volváis a visitarme y os podáis encontrar con el post completo.

Este pan de calabaza se supone que era nuestra aportación al World Bread Day, evento organizado por Zorra, del blog La Olla Suiza.

Bea, por su parte también ha hecho un pan y si quieren verlo, sólo hay que pinchar aquí.

Pan de Calabaza

Ingredientes:

2 cucharaditas de levadura seca de panadería
180 ml de agua tibia
520 gr de harina de fuerza
1 taza de puré de calabaza (300 gr de calabaza cruda)
1 huevo batido
Sal
Pipas de calabaza

Elaboración:

Pintar un molde de 20 cm de diámetro con mantequilla fundida o con aceite y forrar la base con papel de horno.

En el bol de la amasadora, provisto del gancho de amasar, tamizar la harina junto con la sal. Espolvorear la levadura. Mezclar unos segundos a la velocidad más baja. Añadir el puré de calabaza y el agua tibia y amasar a velocidad media hasta que la masa se separe de las paredes del bol. La masa debe quedar un poco pegajosa.

Engrasar un cuenco con un poco de aceite y depositar la masa. Tapar con film transparente y dejar levar por espacio de 1 hora o hasta que doble su volumen.

Desgasificar la masa, golpeándola y trabajarla sobre la mesa de la cocina durante 1 minuto. Separa un trozo del tamaño de una pelota de golf. Con el resto de la masa, formar una bola grande y homogénea y ponerla sobre el molde ya preparado. Extender la bola más pequeña hasta conseguir una cuerda de 35 cm de longitud. Formar un nudo flojo y fijarlo a la masa con un poco de agua para que se mantenga en su lugar. Cubrir con film de cocina y dejar levar de nuevo durante 1 hora en un sitio templado.

Precalentar el horno a 210ºC. Pintar la superficie del pan don huevo batido y esparcir las pipas de calabaza en la superficie. Hornear durante 20 minutos y reducir la temperatura a 180ºC.

Proseguir con la cocción otros 20 minutos o hasta que esté bien hecho. Sacar del horno y dejar enfriar dentro del molde durante 10 minutos. Desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Resulta delicioso servido simplemente con mantequilla.

El pan de calabaza se conserva en un recipiente hermético durante 3 días y también puede congelarse.

RISOTTO DE CALABAZA CON SETAS

octubre 15, 2008

20 TENTACIONES

Salía de trabajar y me dirigía hacia casa por la autovía y venía pensando en que ya era hora de publicar la segunda receta con calabaza de este mes. Cuando me fijo que delante de mí, a unos 50 metros circulaba un camión. Pensé en adelantarlo, pero deseché la idea casi inmediatamente, cuando me fijé en su carga. Aunque no se lo crean el camión iba cargado de calabazas!! Sí, enormes calabazas!! Creo que alguna pesaría alredeor de los 10 kilos porque eran enormes. En la vida había visto unas calabazas tan grandes. Ahora que parece que está de moda los vegetales y hortalizas minis, te encuentras pequeñas calabazas dedicadas a la decoración en casi todos los mercados. Realmente son preciosas y si las juntamos con unas nueces, unas castañas y unas manzanas, podemos tener en un momento un bonito rincón en nuestra cocina o en nuestro comedor. El año pasado compré varias de ellas y las tenía distribuídas por las estanterías de la cocina.
Pero a lo que vamos, a las recetas. entre los Retos con Bea y organizar el viaje a su isla para conocernos , se me había pasado. No puede ser que tenga un sinfín de recetas preparadas y que no publique ninguna.
Como esta semana no va a haber reto culinario propiamente dicho, ya que tenemos suficiente con el reto de pasarnos un maravilloso fin de semana juntas en el que hablaremos, nos iremos de compras y cotillearemos. Prometo que habrá una entrada o dos sobre nuestro fin de semana juntas. Con fotos detallando nuestro encuentro y nuestras notas y puede que de este fin de semana, saquemos cosas divertidas y sorprendentes culinariamente hablando. Prometo cotillearle algo acerca del Amigo Invisible Gastronómico que como ya sabéis, está organizando de cara a la Navidad.

Ays!!! La receta. El risotto de calabaza es una receta muy otoñal, ya que a nuetras protagonista la calabaza, le añadimos unas setas. Lástima que éstas sean setas en conserva, debido a que en las islas es muy difícil conseguir setas frescas y de variedades diferentes al socorrido champiñon o a las setas de cardo. Pero le dan un toque incluso juguetón, me gusta ver su sombrerito y recordar que parecen setas de enanito o que me va a salir algún gnomo de alguna de ellas cuando me la vaya a comer.
La calabaza ha de quedar ligeramente crujiente para que le haga el contrapunto a la cremosidad que aporta el arroz. Acompaño el risotto con unas schips de calabza muy sencillas de realizar. Cortamos unas rodajas de calabaza muy finitas y las freímos en aceite muy caliente. cuando estén hechas, cosa que ocurre rápidamente, las ponemos sobre papel de cocina y las espolvoreamos con flor de sal y especias como la nuez moscada y el jengibre.
Espero que Cannella, de La Zuccheriera, no vea este risotto.



Risotto de Calabaza
200 gr de calabaza cortada en dados
1/2 cebolla picadita
200 gr de arroz de grano redondo tipo Bomba o Arborio
750 m l de caldo de verduras
50 ml de vino blanco seco
1 rama de apio
100 gr de setas en conservas tipo Fredolic
30 gr de mantequilla
2 cucharadas de queso mascarpone
Aceite de oliva
Sal, pimienta, nuez moscada y cebollino

En una olla baja, poner un chorreón de aceite de oliva y sofreir la cebolla a fuego medio, hasta que esté transparente. Añadir la rama de apio cortada en trozos y rehogar.

Añadir la calabaza y dorar por espacio de varios minutos. Subir el fuego y añadir el arroz. Rehogar hasta que los granos de arroz se vean transparentes. Añadir el vino blanco y mover suavemente para que mientras se evapora el alcohol, el arroz empiece a soltar el almidón. Añadir las setas. Salpimentar.

Añadir el caldo que tendremos caliente, un cucharon cada vez y mover hasta que se haya consumido. añadir otro cucharón de caldo y repetir el mismo proceso mientras se cuece el arroz. Este proceso llevará unos 15-17 minutos.

Una vez que el arroz esté en su punto, apartaremos la olla del fuego y añadiremos la mantequilla y el queso mascarpone, mantecando el arroz y dejándolo cremoso.

Servir espolvoreado de cebollino picado y de nuez moscada recién rallada, y acompañado de unas chips ligeramente especiadas y saladas de calabaza frita.

ROLLITOS DE SALMON AHUMADO CON SUS HUEVAS

octubre 13, 2008

15 TENTACIONES

Otro reto más con Bea y otro reto salado. En esta ocasión un reto ideal para esas ocasiones en las que queremos quedar bien ante los amigos con una cena sencilla pero espectacular. Ideales en cualquier ocasión pero especialmente indicados en ocasiones especiales y festivas como pueden ser la cena de Navidad o de Año Nuevo.

Bea y yo no sólo tenemos en común nuestra pasión por la repostería sino que, creo que también por el salmón ahumado. En realidad no recuerdo cuando probé por primera vez el salmón pero creo que tuvo que ser en casa de Ana María. Ella, se podría decir que era la segunda esposa de mi abuelo materno, aunque, en realidad nunca llegaron a casarse. Era belga y muy chic y sofisticada.
Había recorrido mucho mundo antes de decidir pasar su vida en un pequeño pueblecito de la isla, Santa Brígida donde conoció a mi abuelo, que era guardia. Compró unos pequeños apartamentos y desde entonces en el pueblo se les conoce como los apartamentos Thompsom. Comer en su casa era darse un festín de autenticas delicias. En su mesa descubrí el salmón, el cous cous de cordero, las endivias con Roquefort, el vino de Oporto, una mantequilla aromatizada para la carne que era una verdadera maravilla y de la que mi madre nunca pudo sacarle la receta. Y además, un sinfín de delicatesen propias de otros países. Recuerdo en especial, el día de Navidad en su casa. Su árbol, siempre estaba maravillosamente decorado con adornos que en la gran mayoría de las ocasiones estaban realizados por ella. Mágicas bolas de Navidad hechas con cuentas de colores, velas sobre las ramas y en toda la casa. Una corona que anunciaba la Navidad en la puerta de la casa. Y suave música clásica sonando siempre.
Ese día, nos juntábamos un montón de niños y para todos tenía siempre un pequeño detalle, un beso y su cálida sonrisa. Su voz era ronca de tanto fumar y fue precisamente el haber fumado tanto lo que se la llevó. Tan lejos de aquí, en su Bélgica natal. Pero siempre quiso descansar en su otra tierra.
Hoy en día, mis padres viven en uno de esos apartamentos que ella compró y donde vivió con mi abuelo. Justo debajo de donde ella vivía y a pesar de que era muy niña cuando murió, todavía la recuerdo haciendo mahonesa casera en la cocina. Y creo que parte de mi afición a ella, se la debo a Ana María.
Sé que estaría orgullosa de mis rollitos de salmón.
Los rollitos de salmón de Bea, pincha aquí.
Smoked Salmon Pinwheels
Entertaining. Inspired menus for cooking with family and friend.
Pág 286-287. Williams-Sonoma.
Ingredientes:
Masa de crepes:
1 huevo grande
125 ml de leche entera
75 gr de harina de trigo de todo uso
1 cucharada sopera de mantequilla sin sal, derretida
Sal
Cebolletas picadas finamente, incluido el tallo verde

Mantequilla derretida para cocinar
125 gr de queso crema
125 gr de salmón ahumado en lonchas finas
60 gr de huevas de salmón
Eneldo fresco
Elaboración:
Elaborar con antelación la masa de las crepes. Para ello ponemos todos los ingredientes en la Thermomix menos las cebolletas cortadas y mezclamos a velocidad 6 durante 30 segundos.
Pasar el batido a un bol y añadir las cebolletas cortadas. Cubrir con film transparente y refrigerar al menos 4 horas.
Retirar la masa del frigorífico y dejar que se atempere antes de cocinar las crepes, alrededor de 30 minutos. Batir enérgicamente para redistribuir las cebolletas.
Precalentar un sartén antiadherente a fuego medio. Con la ayuda de una brochad e pastelería, pintar la superficie con mantequilla derretida. Añadir 60 ml de la masa en la sartén caliente y cocinar hasta que los bordes estén dorados. Con la ayuda de una espátula levantar un poco el borde y darle la vuelta con las manos. Cocinar por la otra cara durante unos 30 segundos más.
Dejar la crepe sobre una bandeja y cubrir con un paño limpio o con papel de horno. Repetir con el resto de la masa. Reservar a temperatura ambiente. Las crepes ya cocinadas, se mantienen en la nevera durante 2 días, envueltas en film de cocina y separadas unas de otras con papel de hornear.
Colocar las crepes en la superficie de trabajo. Extender ¼ del queso crema en cada una de ellas y poner encima las lonchas de salmón ahumado. Enrollar las crepes formando un cilindro y envolverlo en film de cocina. Refrigerarlo al menos 1 hora o hasta que vayamos a degustarlo.
Retirar el film de cocina y con un cuchillo de sierra, cortar los crepes en 4 trozos iguales. Repetir con todas las crepes. Decorar con las huevas de salmón y con las hojitas de eneldo.