VAINILLA, VAINILLA,....CRÉME BRULÉE

marzo 10, 2008

9 TENTACIONES

Uno de los aromas más embriagadores que conozco es el aroma de vainilla. El jabón de manos en los baños de mi casa, es de vainilla. Las velas aromatizadas que uso en el salón de casa son de vainilla. Incluso el incienso, cuando lo encuentro, también es de vainilla. Mi helado preferido, no podría ser otro sino de vainilla. el suavizante, de una conocida cadena valenciana, tambien huele a vainila.

Vainilla, Vainilla,...

Aunque mi conocimiento acerca de la vainilla natural hasta hace bien poco, era escaso. Comencé descubriendo la vainilla Bourbon, procedente de la isla de Reunión, a través como no, de un helado. Fue cuando, por sorprendente que parezca, vi por primera vez esos minúsculos puntitos negros llenos de aroma y sabor, inmersos en una delicada crema.

Al cabo del tiempo, cuando comencé a interesarme por la cocina, descubrí que la vainilla no sólo servía para aromatizar helados o pastelería sino que su utilización en la cocina es mucho más amplia.

Platos dulces salados, de carne, de pescado,...

Indagé acerca de la vainilla y su origen. Lo primero que me asombró fue que la vainilla procediera de una de mis flores favoritas, las orquídeas. Existen más de 100 orquídeas del género vainilla, pero tan sólo 3, Vanilla Planifolia, Vanilla Pompona y Vanilla Tahitiensis, se utilizan para la producción de vainilla.

Su origen si sitúa entre los dos trópicos. México, América Central, Puerto Rico, Madagascar, Isla de Reunión, Islas Comores, Java, Uganda, Indonesia y Tahití.

La vainilla pompona procede de las Antillas, también se denomina vanillón. Sus frutos son cortos y su sabor almizclado, se aleja del sabor de la vainilla tradicional.

La vainilla fragans, posee frutos carnosos, se cultiva preferentemente en México e Indonesia. En la Isla de Reunión se cultiva esta vainilla pero recibe el nombre de Bourbon.

Por último, la vainilla de Tahití, que es muy apreciada por su sabor a anís y a pimienta.

Pero volviendo a la planta de la vainilla, ésta es una orquídea trepadora que puede alcanzar una altura de 15 metros. Desde finales de primavera se cubre de flores blancas, ligeramente verduzcas, cuya vida es de tan sólo unas horas. Se encuentran en zonas donde haya árboles que faciliten su creciemiento vertical, hasta conseguir el tamaño deseado por el recolector. Se ayuda de raíces aéreas que la agarran al árbol y le ayuda a penetrar en la tierra.

La flor de la vainilla es hermafrodita. Su polinización, de manera natural, necesita de un tipo de abeja, la abeja Melipona y de una variedad de colibrí que sólo se encuentra en México. Gracias a la mano del hombre, se produce una polinización más eficaz. Una pequeña lengüeta impide que los órganos masculinos y femeninos se comuniquen. Los recolectores manipulan las flores una a una. Éstos se ayudan de una pequeña vara de bambú o de limonero para levantar la lengüeta y liberar el polen. Después basta con presionar la flor para que se produzca la fecundación.

Los sarmientos darán frutos a partir de lso tres años y continuarán durante mucho tiempo.

Una vez fecundados dan lugar a una especie de judía verde brillante, de unos 15-23 cm de longitud que contienen en su interior un gran número de semillas negras de tamaño minúsculo y una pulpa oleosa. Son las vainas de vainilla.

Su recolección se produce cuando todavía están verdes, pero incluso si se han recogido en plena madurez, la vaina de vainilla no desprende olor alguno. Deben someterse a numerosas manipulaciones para adquirir los suaves aromas que se les conocen, cu color castaño oscuro, su consistencia ligera y su superficie rugosa.

Las vainas se sumergen en un baño de agua muy caliente; se instalan en cajas acolchadas y forradas, donde permanecen 48 horas. en ellas, "transpira" y su color se oscurece. Al cabo de una semana de exposición al sol, su fuerza aromática se libera. Y se afina en el interior de baúles de madera durante 8 meses más en un lugar ventilado.

De cada vaina, sólo se obtiene el 2% de vainilla, su principio aromático. Su extracción de la vaina se efectúa mediante un proceso en el que interviene alcoholes.

La cosecha mundial de vainilla (unas 1.600 Tn) está muy limitada debido al delicado proceso de fecundación y de preparación de las vainas, aunque su demanda es cada vez más creciente.

Sólo algunas tiendas especializadas ofrecen vainilla de Tahití, pero todas tiene la variedad Bourbon, vainas de vainilla en polvo, azúcar avainillado y extracto natural de vainilla. Además deestos últimos productos, las grandes superficies ofrecen aroma y azúcar de vainila con aroma artificial de vainilla, aunque la vainilla sintética tiene un aroma más pesado y su sabor es menos agradable.

Si adquieres vainilla, buena vainilla, Bourbon o Tahití, cuando la uses en tus platos, no tires la vaina, lávala y sécala cuidadosamente. Puedes guardarla en un frasco con azúcar y de esta manera conseguirás un estupendo azúcar vainillado de manera natural.

Si quieres saber más acerca de la vainilla pincha en estos enlaces: Eurovainilla, Retos de la vainilla, Mundohelado.



Créme Brulée con Vainilla de Tahití
Receta de Paqui Cambres

Ingredientes:

80 gr de azúcar
110 gr de yemas de huevo
12 gr de almidón de maiz (maicena)
230 ml de nata líquida 35 % MG
220 ml de leche entera
2 vainas de vainilla
Azúcar moreno

Elaboración:

Poner en un cazo la nata y la leche a fuego medio.

Abrir a lo largo las dos vainas de vainilla y con la punta del cuchillo raspar la simiente. Incorporarlas, junto con las vainas a la mezcla de lelche y nata y llevarla hasta el punto de ebullición. Cocer durante 5 minutos. Retirar del fuego, tapar con un film de cocina y dejar infusionar toda la noche para que adquiera más aroma y sabor.

Colar la infusión y completar con más nata o leche hasta la cantidad inicial, si fuera necesario. Llevarla hasta el punto de ebullición.

Blanquear las yemas juntos con el azúcar hasta que se doble su volumen. Añadir el almidón de maiz y mezclar bien.

Verter parte de la crema sobre las yemas y mezclar rápidamente par aevitar que las yemas se cuezan. Volver a poner las yemas al fuego y cocerlas a la Inglesa, es decir, hasta llegar a los 85º C o hasta que nape el dorso de una cuchara.

Dejar enfriar y meterlas en la nevera. En el momento de servir, espolvorear la créme brulée con azúcar moreno y quemar con la ayuda de un soplete de cocina.

PREMIO ARTE Y PICO

febrero 27, 2008

6 TENTACIONES
Tengo que agradecer Sol-Jalapa y a su blog, El Revortillo, la concesión de este nuevo premio a mi humilde blog. Este blog nació con la vocación de compartir con los demas todas esas pequeñas delicias que creamos en nuestras cocinas.
Ahora me toca a mi conceder este premio a otros cinco blogs. Y la verdad es que son tantos y tan buenos...

Estas son las normas, que los cinco premiados designados deberán cumplir. Aceptar este premio conlleva asumir las siguientes normas:

1) Se deben de elegir a cinco blogs que se consideren sean merecedores de este premio.

2) Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor y el enlace a su blog para que todos lo visiten.

3) Cada blog premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que la ha premiado.

4) Tanto el premiado como la persona que otorga el premio, deben exhibir el enlace de Arte y Pico, para que todas sepan el origen de este premio y exhibir estas reglas.

Y los ganadores son:





Muffins de naranja y semillas de amapola

febrero 19, 2008

5 TENTACIONES

Siempre había tenido un miedo infundado a la hora de realizar compras por Internet. Y eso que la gran mayoría de los billetes de avión que uso, los compro precisamente por Internet. Pero comprar cosas tangibles que después serían enviadas a casa por correos, pues no me terminaba de convencer. Tras comprobar que muchos bloggeros, aficionados como yo a la cocina, realizaban muchas de sus compras de libros en Amazon.com, me decidí.

El empujoncito final me lo dió Bea, de El Rincón de Bea. Me puso los dientes largos, muy largos con un par de libros que se había comprado de Williams-Sonoma.

MUFFINS DE NARANJA Y SEMILLAS DE AMAPOLA
Receta extraída del libro Essentials of baking, Williams-Sonoma

Para 24 mini-muffins o 12 muffins normales

3 cucharadas de semillas de amapola (sólo le puse 2)
125 ml de leche entera
280 gr de harina normal
2 cucharaditas de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato de soda
1 pizca de sal
1 cucharada de ralladura de naranja
2 huevos grandes
185 gr de azúcar granillo
90 gr de mantequilla sin sal, derretida pero fría
125 ml de zumo de naranja y 1 cucharada más para la glasa
60 gr de azúcar glacé

Colocar una rejilla en la zona central del horno y precalentarlo a 200º C. Enmantecar un molde de 24 mini-muffins o cubrirlos con papel de magdalenas.

En un bol pequeño, cambinar las semillas de amapola junto con la leche y dejarlo reposar durante 20 minutos.

Tamizar juntos en un bol la harina, la levadura química, el bicarbonato, la sal y la ralladura de naranja. Reservar.

Batir los huevos hasta que estén esponjosos. Añadir el azúcar granulado, la mantequilla, el zumo de naranja y la mezcla de leche con las semillas de amapola.

Añadir los ingredientes secos y mezclar justo hasta conseguir que se hidraten. No sobrebatir puesto que el muffin no quedaría esponjoso, sino más bien pesado.

Rellenar los moldes de muffins hasta 3/4 partes de su capacidad.

Hornear hasta que al introducir un palito en el centro de uno de los miffins, éste salga limpio, aproximadamente unos 12-14 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla unos 2 minutos.

Para realizar la glasa, batir juntos la cucharada de zumo de naranja restante y el azúcar glacé hasta obtener una pasta espesa con la que se pueda "escribir".

Realizar dibujos en zig-zag sobre los muffins aún tibios.

Almacenar en un recipiente hermético durante 2 días.