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El arroz con leche de mi infancia y el de ahora...

septiembre 25, 2009

25 TENTACIONES
Realmente, hacía mucho tiempo que en casa no se cocinaba arroz con leche.

El arroz con leche me trae recuerdos de mi infancia. Es de los pocos postres que elaboraba mi abuela, junto con las natillas, los martes cuando íbamos todos los nietos a almorzar a su casa tras la salida del colegio. Cinco niños que terminábamos peleándonos por ver quién cogía el cuenco más lleno, el que le echaba más canela o el que después del primer plato, del segundo y de un primer tazón de arroz con leche era capaz de comerse un segundo.

Recuerdo que incluso nos metíamos la cuchara en los cuencos para mortificar al otro quitándole esa última cucharada que tanto nos sabía. Mi abuela, como todas las abuelas, era paciente con nosotros. Lo que no quitaba que de vez en cuando nos pegase algún grito cuando la paciencia se le acababa. Ella lo solucionaba a su manera. Es decir, a la semana siguiente, hacía más cantidad de arroz con leche. Y Santas Pascuas!!

Como siempre me gustó estar pegada a sus faldas cuando cocinaba, aprendí a hacer el arroz con leche desde muy niña. Me subía a un pequeño taburete y mi abuela me daba una cuchara de madera con el mango muy largo. Mi cometido era el de remover constantemente el arroz para evitar que se pegase a la olla. Me fascinaba ver como giraban la piel del limón y los palos de canela y solía llevarme a los labios la cuchara, de vez en cuando, para probar el sabor de la leche. Perdí la cuenta de las veces que me quemé al hacerlo y rápidamente saltaba a la pila del fregadero para echarme agua, no podía dejar que mi abuela viese que me había quemado o si no, no me hubiese dejado ayudarla más.

Su arroz con leche era tradicional. Con limón y canela. Mi arroz con leche es más innovador. Con leche de coco y lima. Con cardamomo y naranja o como este último, con cardamomo y agua de rosas. Su arroz con leche se hacía a fuego lento, en una olla y conmigo removiendo para que no se pegase. Mi arroz con leche se hace en la Thermomix. Se hace solo y no me necesita. No se pega. Y queda en su punto.

Arroz con Leche con Cardamomo y Agua de Rosas

1,5 litros de leche entera

160 gr de azícar

200 gr de arroz de grano redondo, tipo bomba

12-14 vainas de cardamomo

2 cucharadas soperas de agua de rosas

Para decorar: almendra en granillo, frambuesas, hojas de hierbabuena, vainas de cardamomo y rositas secas

Poner el vaso de la Thermomix el arroz, la leche y las vainas de cardamomo. Programar 40 minutos, temperatura 90º, velocidad 3.

Cuando termine el tiempo, añadir el azúcar y las dos cucharadas soperas de agua de rosas. Programar 10 minutos a la misma temperatura y velocidad.

Servir en cuencos y dejar enfriar a temperatura ambiente. Meter en el frigorífico.

En el momento de servir, decorarlo con un poco de almendra en granillo, unas hojas de hierbabuena, vainas de cardamomo, rosas secas y frambuesas.

PANNA COTTA DE AGUA DE ROSAS CON FRAMBUESAS Y LYCHEES

junio 10, 2009

16 TENTACIONES

Parece mentira que ya hayan pasado tres meses desde mi primera colaboración con la revista del Colegio de Enfermería de Las Palmas. De nuevo presenté dos recetas, una tarta salada y una panna cotta. Me apetecía algo ligero, acorde con la nueva estación que está a punto de llegar, el verano.

Soy de sol. De mar y de arena. De pasarme horas enteras tumbada en la arena blanca de las playas de la isla tomando el sol. Acompañada de un buen libro, o simplemente de esa libreta que me acompaña a todas partes y donde voy recogiendo ideas, apuntes, sugerencias, posibles estilismos para las fotografías que acompañarán a las recetas. Cualquier cosa que me sirva de inspiración... Y en silencio.

Ahora mismo, estoy soñando. Sueño que el sol da en mi cara y la calienta. Que me pone las mejillas coloradas a pesar de la protección que tengo que usar. Oigo el mar cerca de mí. Su murmullo me adormece. Agarro la arena caliente con mi mano y la dejo escapar entre mis dedos, grano a grano...

Uno de los postres que más pueden agradar tras una copiosa comida, es la panna cotta. Postre de tradición italiana, procedente de la región de Piamonte, es parecido a un flan por su suave textura, pero mucho más compacta debido a que se cuaja con gelatina. Tradicionalmente se elabora sólo utilizando nata pero en la actualidad se suele realizar una mezcla de diferentes proporciones de nata y leche.


Panna Cotta de Agua de Rosas con Frambuesas y Lychees

125 ml de nata para montar
125 ml de leche entera
80 gr de queso Mascarpone
2 hojas de gelatina
50 gr de azúcar
2 gotas de colorante rosa (opcional)
1 cucharada de agua de rosas
Frambuesas (frescas o congeladas)
1 lata de lychees en almíbar

Hidratar las hojas de gelatina en abundante agua fría. Reservar.

Mezclar la nata con el azúcar y llevar a ebullición, a fuego medio. Remover hasta que el azúcar se disuelva. Reservar.

Mezclar la leche con el queso Mascarpone y reservar.

Escurrir bien las hojas de gelatina y añadirlas a la mezcla de nata y azúcar. Mezclar hasta que la gelatina se disuelva por completo. Verter esta preparación sobre la leche entera y el queso Mascarpone. Añadir las gotas de colorante rosa y si va a utilizar y la cucharada de agua de rosas.
Pasar la mezcla por un colador para evitar los grumos y verter sobre los moldes o recipientes elegidos. Dejar a temperatura ambiente hasta que se enfríe y entonces meter en la nevera durante toda la noche para que cuaje.

Para desmoldar las panna cotttas, sumergir el fondo del molde durante unos segundos en agua caliente e invertir los moldes sobre los platos de presentación. Adornar cada panna cotta con las frambuesas y los lychees.