CHOCOLATE BANANA DREAM MUFFINS

septiembre 12, 2008

18 TENTACIONES

Parece mentira, pero es increíble. Tras estar durante tres meses con nuestros retos, Bea y yo todavía no habíamos realizado ninguna receta con plátanos. Y eso que me encantan. Y eso que vivimos en Canarias.

Mientras hacía estos muffins, recordé la primera receta que hice siendo todavía una niña... batido de plátano con chocolate. Receta sencilla donde las haya. Simplemente cojer uno o dos plátanos, un vaso de leche bien fría y triturarlo todo junto en la batidora hasta que esté bien emulsionado. Una vez servido en el vaso, rallar chocolate negro por encima. Todavía me los hago de vez en cuando y a Carlos le encanta. Me aseguro de que toma fruta y leche.

Pero nada me gusta más que comerme un plátano a deshora, en cualquier momento. Con pan, con queso, en papilla con un poco de zumo de naranja, con gofio,... Me encanta el dulzor y la suavidad que quedan en la boca. Me gustan en su punto de madurez, no demasiado maduros, estarían pasado y su pulpa de color crema se volvería negra.

El libro de esta semana es un libro en inglés de repostería con aceite de oliva. España es uno de los mayores productores del mundo de aceite de oliva y realmente, cuesta encontrar en las librerias libros como éste, que traten de repostería y que ofrezcan una buena cantidad de recetas. Al verlo en Amazon, no dudé en pedir uno, perdón dos, uno para mí y otro para Bea.

Los muffins de plátano y chocolate soñados de Bea, aquí como siempre.


Chocolate Banana Dream Muffins
Receta adaptada de Olive Oil Baking, Lisa A. Sheldon

Ingredientes:

3-4 plátanos maduros y triturados
115 ml de leche semidesnatada o desnatada
75 ml de aceite de oliva de sabor suave
100 gr de azúcar moreno
1 huevo
1 cucharadita de extracto de vainilla
60 gr de harina de trigo integral
85 gr de harina de trigo todo uso
85 grde copos de avena
30 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de polvos de hornear
1/4 de cucharadita de bicarbonato de soda
1/4 de cucharadita de sal
1/4 de cucharadita de allspice
100 gr de chips de chocolate

Elaboración:

Precalentar el horno a 180ºC. Forrar dos bandejas de muffins con papeles de magdalenas o bien, engrasarlos con harina y espolvorearlos con cacao en polvo. Retirar el sobrante.

Triturar los plátanos hasta hacerlos puré. En un bol, mezclar el azúcar, la leche, el aceie de oliva, el huevo y el extracto de vainilla. Añadir el puré de plátano y mezclar todo muy bien.

En otro bol, mezclar la harina, los copos de avena, el cacao en polvo, la sal, el bicarbonato, los polvos de hornear y el allspice.

Añadir la mezcla de aceute de oliva a los ingredientes secos, mezclando hasta que no se vean éstos, pero si quedasen grumos no sería importante. Añadir los chips de chocolate y mezclar.

Llenar los moldes de papel hasta las 3/4 partes y hornear durante 14-16 minutos. Sacarlos del horno y ponerlos a enfriar sobre una rejilla. Servir tibios o a temperatura ambiente. Se conservan durante 5 días en un recipiente hermético o hasta un mes en el congelador.

BISCOTTIS DE VINO TINTO Y QUESO PARMESANO

septiembre 05, 2008

14 TENTACIONES

Una semana más y un nuevo reto entre Bea y yo. Una nueva receta sorprendente y de nuevo el mismo libro, A Passion of Baking de Marcy Goldman. Queso, aceite de oliva y vino tinto. Combinación mediterránea y saludable. Adoro el queso, me encanta mojar pan en el aceite y realmente, no le hago ningún asco al vino.

Comencé a cocer la receta mentalmente y pensé que sería una buena opción utilizar productos de las islas. Recordé que el fin de semana pasado, en casa de mis padres se habían tomado unas bottellas de las Bodegas Tajinaste, Denominación de Origen del Valle de La Orotava, en la isla de Tenerife y rápidamente los llamé para ver si habíá sobrado algo. Tuve suerte. Mi madre me comentó que quedaría algo así como una copa. Voy a buscarlo!!

El aceite de las islas también, aunque pueda parecer extraño, de Temisas, del municipio Agüimes. Único municipio canario de la Asociación Española de Municipios del Olivo. Una botellita que me regalaron unas navidades y que estaba sin usar.

El queso lo tenía claro desde el principio. Curado de Valsequillo.

Con todos los ingredientes en mi poder, nos pusimos manos a la obra. Los biscottis de Bea, aquí.


Biscottis de Vino Tinto y Queso Parmesano
A Passion for Baking, Marcy Goldman



Ingredientes:

125 ml de aceite de oliva de sabor suave
3 huevos
1 cucharadita de sal
1 cucharada de azúcar
4 cucharaditas de pimienta negra recién molida
2 cucharadas de perejil fresco picado
1 cucharadita de ajo en polvo
125 ml de vino tinto
2 cucharaditas de polvos de hornear
1/4 cucharadita de bicarbonato de soda
200 gr de queso parmesano rallado
250 gr de harina de todo uso

Elaboración:
Precalentar el horno a 180ºC y preparar dos bandejas, forrándolas con papel de hornear.

En el bol de la amasadora y con el batido plano, mezclar el aceite de oliva, el vino, los huevos, la sal, el azúcar, la pimienta, el ajo y el perejil. En otro bol, mezclar el queso, la harina, el bicarbonato y los polvos de hornear. Añadir la mezcla de queso, poco a poco a la preparación anterior, mezclando a velocidad baja.

Con las manos mojadas en agua fría, sacaremos la masa del bol de la amasadora y la dividiremos en dos porciones, colocando cada porción en una de las bandejas. si es necesario, nos volveremos a mojar las manos para darle forma de hogaza alargada a la masa.

Pulverizar con un poco de aceite y espolvorear queso rallado.

Hornear de 35-45 minutos. Enfriar ligeramente sobre la bandeja. Envolverla en papel film y refrigerarla durante 1 hora. Pasado este tiempo y con la ayuda de un cuchillo de sierra, cortar en porciones de unos 0.5 centímetros.

Precalentar el horno a 150ºC y colocar los biscottis de nuevo en la bandeja. Volver a hornearlos durante 10 minutos por cada cara.

Dejar enfriar. Los biscottis se pueden conservar en un recipiente hermético hasta 10 días.

FOCACCIA

agosto 28, 2008

12 TENTACIONES
Tras pasar una semana no muy afortunada, Bea y yo volvemos a publicar. Había elegido como reto de la semana anterior la focaccia. La receta, una vez más, del libro Essentials of Baking de Willians-Sonoma, que dicho sea de paso no tiene ningún desperdicio. He hecho muchísimas de sus recetas y todas con resultados excelentes (si exceptuamos los Brown Butter Blondies, que fueron nuestro primer reto).

Hogaza en castellano, focaccia en italiano..., nada que ver con las focaccias ofrecidas por los restaurantes italianos de la isla. Masa de pizza con un poco de ajo, perejil y sal gorda y en ocasiones con un poco de tomate rallado. Perteneciente a la familia de los panes planos, aquellos que se elaboran sin masa madre y que toman su nombre de su modo de cocción, pegados a las paredes de los hornos en los que se cocían.

En realidad, creo que la focaccia es un pan rústico. Un pan que podemos tener a mano siempre que queramos. Perfecto para el desayuno previamente tostado; a rebanadas para usarlo en unos deliciosos sandwiches o presentado en una cesta en una cena informal para los amigos. Incluso queda perfecto en una barbacoa. En este caso, utilizaríamos una focaccia aromatizada con ajo, con cebollas rojas y tomates secos, con aceitunas negras y romero, con pimienta,... Las posibilidades son infinitas.

Otra opción es cortarlo a cubitos y tostarlos en en la sartén con un poco de mantequilla y algo de ajo y perejil en polvo o el aderezo de queso que Bea me regaló y que lo compró en Penzey´s, para después añadirlos a una Ensalada César.
Los resultados, buenísimos!! un pan muy esponjoso y sabroso, incluso sólo con sa. La que yo utilicé procede las salinas de las Islas, en concreto de Lanzarote, Las Salinas de Janubio. Una flor de sal, crujiente y de grano pequeño.

Un pan que a buen seguro, repetiré en muchísimas ocasiones por que es increíblemente fácil.

La focaccia de Bea, pincha aquí.

Basic Focaccia
Essentials of Baking, Willians-Sonoma, págs 76-77

Ingredientes:

15 gr de levadura seca de panadería
440 ml de agua templada (40-46ºC)
1 cucharadita de azúcar
180 ml de aceite de oliva virgen extra
780 gr de harina de trigo de todo uso
2 cucharaditas de sal fina
1 cucharada de sal gruesa

Elaboración en amasadora:

Poner en el bol de la amasadora la levadura y disolverla en el agua tibia. Dejar que espume durante unos 5 minutos. añadir el azúcar, 120 ml de aceite de oliva, la harina y la sal fina.

Colocar el accesorio de gancho amasador y amasar a velocidad baja unos 5-7 minutos, hasta que la masa esté lisa y elástica.

Añadir, si fuera necesario, un poco más de harina mientras se está amasando para prevenir que la masa se pegue a las paredes del bol.

Elaboración en Thermomix:

Poner el agua en el vaso y programar 3 minutos, temperatura 37ºC, velocidad 4. Añadir la levadura y mezclar 5 segundos a velocidad 4. Añadir el azúcar y el aceite y programar 10 segundos a velocidad 4.

Añadir la mitad de la harina y la sal y programar 15 segundos a velocidad 6. Añadir el resto de la harina y programar 6 minutos, velocidad Espiga.

Sacar la masa del vaso o del bol de la amasadora y formar una bola con ella. Colocarla en un bol ligeamente untado de aceite, taparla con film de cocina y dejar levar durante 1 hora y media o hasta que doble su volumen.

Engrasar una placa de horno con el aceite restante y volcar la masa sobre ella. Estirarla con la ayuda de las manos hasta que ocupe la superficie de la placa y cubrirla con un paño de cocina limpio. Dejar levar en un lugar cálido, hasta que doble su volumen.

Colocar una rejilla en la parte inferior del horno y precalentarlo a 230ºC. Presionar con la punta de los dedos todad la superficie de la masa y añadir la sal gruesa. Hornear durante 20-30 minutos o hasta que la superficie esté dorada.

Dejar enfriar sobre una rejilla y consumir tibia o a temperatura ambiente.