MOUSSE DE CHOCOLATE NEGRO Y NUTELLA

marzo 23, 2009

33 TENTACIONES
La segunda de las recetas publicadas en la revista del Colegio de Enfermería fue un postre cremoso. Una mousse de chocolate con un toque de avellana proporcionado por la Nutella y suavizado por la nata que lo acompaña. Chocolate en su máxima expresión y por eso es sólo apto para grandes amantes del mismo.

Una mousse que en pequeñas dosis nos propocionará una gran dosis de placer.

Una gran tentación...

Mousse de Chocolate Negro y Nutella
Receta adaptada de Tartelette

200 gr de chocolate negro de cobertura 70%
3 cucharadas soperas de Nutella
3 yemas de huevo
80 gr de azúcar
750 ml de nata para montar 35% de materia grasa
50 gr de azúcar glacé


En un cazo, poner a hervir 500 ml de nata. Trocear el chocolate y ponerlo junto a la Nutella en un bol. Añadir la nata una vez que haya hervido y dejar reposar unos minutos. Remover suavemente hasta que todos los ingredientes, la nata y el chocolate estén bien integrados.

En otro bol, batir las yemas junto con el azúcar hasta obtener una crema espesa y de color amarillo pálido. Verter un poco de la preparación de chocolate sobre la mezcla de yemas y remover. Añadir el resto del chocolate y volver a poner sobre el fuego. Remover constantemente, evitando que llegue a hervir hasta que al sumergir una cuchara en la crema, ésta haya espesado lo suficiente para poder trazar en el revés de la misma, una línea. Este proceso durará unos 5 minutos.

Poner la crema en vasitos y enfriar en la nevera.

En el momento de servir, montar el resto de la nata junto con el azúcar glacé y decorar.

ENSALADA WALDORF

marzo 20, 2009

17 TENTACIONES

Cuando me propusieron participar en la revista del Colegio de Enfermería, me surgieron muchas dudas. Sobretodo acerca de qué tipo de recetas presentar. Creo que lo mejor en este tipo de casos es empezar desde un nivel básico, sin complicarnos demasiado. Le comenté al editor de la revista que idea tenía él. Me comentó que lo ideal sería aprovechar el inicio del año para empezar con algo ligero y un postre.
Estuve dándole vueltas en la cabeza durante un par de días. Algo ligero, algo ligero... una ensalada!!! sin dudarlo me decanté por la ensalada Waldorf porque es una de mis favotitas y creo que una gran desconocida. Me encanta la combinación de ingredientes de que tiene, todos muy crujientes y que combinan a la perfección con las uvas, que le proporcionan un toque ligeramente ácido y con el queso azul, que impone su presencia y equilibra todos los sabores...
Y ya se sabe que... uvas y queso saben a besos...
Ensalada Waldorf con Queso Azul

Clásico de la cocina internacional como lo pueden ser la ensalada César o la ensalada Nicoise. Creada a finales del siglo XIX, en 1893, por el maître del hotel Waldorf Astoria en la ciudad de Nueva York, Oscar Tschirky al que se le atribuyen otras creaciones culinarias como los huevos Benedict. Originariamente sólo estaba compuesta por trozos de manzanas rojas con piel, tallos de apio y mayonesa.

1 puñado de nueces tostadas
1 manzana Royal Gala
1 manzana Granny Smith
10-12 uvas moradas, cortadas a la mitad
1 trozo de queso Roquefort u otro queso azul al gusto
2 tallos de apio, cortados finamente
Media col blanca rallada finamente
Hojas de lechuga

Para el aliño:
2 cucharadas de mayonesa baja en grasas
1 yogurt natural
1 cucharada de miel
Perejil picado
Sal y pimienta
Ralladura y zumo de medio limón

Precalentar el horno a 180ºC y tostar las nueces durante unos 10 minutos. Enfriar y cortar las nueces en pequeños trozos. Reservar.

Mezclar todos los ingredientes del aliño en un bol y sazonar generosamente con pimienta.

Cortar y descorazonar las los manzanas y cortarlas en pequeños cubos, dejando la piel intacta. Añadir las manzanas, el apio, la col rallada, el queso azul y las uvas. Mezclar con el aliño. Cubrir y refrigerar si no se va a consumir de inmediato.

Una vez listo para servir, añadir las nueces a la ensalada. Elegir hojas de lechuga grandes, lavarlas y secarlas bien y colocarlas sobre los platos. Disponer encima la ensalada y servir.

FOUGASSE PROVENÇALE

marzo 18, 2009

14 TENTACIONES

Los retos a dos, léase entre Bea y yo, han pasado a ser retos de cuatro. Esta semana, además de Joana, se nos une desde el otro lado del Atlántico, concretamente desde Florida, Amalia. nos estamos expandiendo e internacionalizando, lo que hace que estos retos sean cada vez más divertidos, puesto que ahora veremos el punto de vista de cuatro personas diferentes. No sé si nuestros retos se convertiran en una cadena que cada vez tenga más eslabones pero de momento, nos gusta compartirlos.

Pero para ser sinceros, creo que vamos a terminar llamando a nuestros retos, los Retos de Williams-Sonoma. Si, de nuevo hemos elegido uno de sus libros y de nuevo el elegido es Essentials of Baking. Imprescindible en la cocina.

Y de nuevo hemos elegido pan. Esta vez un pan plano lleno de aroma y sabor, una fougasse. De origen francés, concretamente de la Provença, la fougasse se puede encontrar también en otras regiones. Pariente próximo de la focaccia italiana, comparte con ella la raiz latina focus, que significa hogar. La fougasse presenta una corteza muy crujiente y un interior suave y esponjoso.

Además se puede aromatizar con diversos ingredientes como aceitunas negras, aceite de oliva, sal, hierbas frescas como tomillo, romero, orégano, albahaca, ajos fileteados, tomates secos... Sinceramente, pienso repetirlo una y mil veces. La casa se llena de aromas de campo, aromas provenzales que le dan las hierbas fresacas y el ajoa. Mi marido me ha pedido repetirlo una y mil veces. Dice que es ideal para una comida campestre. Queso, aceitunas, un poco de jamón y cómo no, una botella de buen vino.
La fougasse de Bea, la de Amalia y la de Joana...
Fougasse Provençale
Essentials of Baking, Willians-Sonoma.
4 dientes de ajo picados
1 cucharada de romero fresco picado
1 cucharada de orégano fresco picado
1 cucharada de tomillo fresco picado
60 ml. aceite de oliva virgen extra
2 y 1/2 media cucharadita de levadura de panadería
430 ml. agua tibia
705 gr. harina de todo uso, y algo más para el amasado
1 cucharada de sal
Disolver la levadura en el agua tibia y dejar reposar durante 5 , hasta que espume. Pasado este tiempo, añadir el aceite y mezclar.
En el bol de la KitchenAid, mezclar la harina, la sal, las hierbas y el ajo e ir incorporando poco a poco la mezcla del agua con la levadura y el aceite, hasta que la masa se despegue de las paredes y se pegue al gancho amasador. Amasar a velocidad baja, hasta que la masa esté suave y elástica (unos 5-7 minutos). Dejar reposar la masa en el vaso durante 1 hora o hasta que doble el tamaño cubierta con un trapito o film de cocina.
Desgasificar la masa y cortar la masa en dos con un cuchillo afilado.
Espolvorear las bandejas de hornear con semolina. Echar la masa sobre la encimera espolvoreada ligeramente con harina. Estirar la masa y darle forma de rectángulo, de aproximadamente el mismo tamaño que la bandeja de hornear. Pasar esta masa a la bandeja (si vemos que la masa se contrae, dejar reposar unos minutos). Hacer un corte central a la masa, así como unos cortes laterales. Suavemente abrir estos cortes hasta conseguir una forma oval. Espolvorear la superficie con harina o semolina.
Tapar la masa con un paño de cocina y dejar levar la masa hasta que doble el tamaño, unos 20-30 minutos. Precalentar el horno a 220º. Colocar la bandeja en la parte baja del horno y hornear hasta que esté dorado y suene a hueco cuando lo golpeemos con los nudillos, unos 15-20 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla.
Se conserva unos días bien envuelto en papel de aluminio, pero les aseguro que no tardarán mucho en comérselo...