MINI QUICHES DE CEBOLA CARAMELIZADA Y BACON

septiembre 26, 2008

16 TENTACIONES
Realmente no sé el tiempo que hacía que no publicaba nada salado. Últimamente, si exceptuamos la Foccacia, los Biscotti de Vino Tinto, el Pan de Roscas o el Soufflé de Queso de Cabra, todos ellos de los retos con Bea, sólo me había dado por publicar dulce. Creo que es hora de no tener tanto dulce y meter de nuevo más recetillas de aperitivos, cremas,...

La primera vez que comí un quiche fue gracias a Reyes, una compañera de estudios y de trabajo. Por las noches, de cuando en cuando, solemos hacer pequeñas cenas en el trabajo en el que cada uno aporta algo. Bebidas, postres, algo para picar,... así que un día, Reyes, trajo una quiche de champiñones. Estaba riquísima. Base de masa quebrada comprada ya hecha y un relleno de queso gruyere y champiñones. Por aquel entonces, empezaba mi afición a la cocina. Hacía poco que me había casado y éste era un plato perfecto para sorprender a mi marido. No sé ni cuántas veces, prácticamente seguidas, se lo hice al pobre, eso sí, cambiando siempre el relleno. Salmón y gambas. Espinacas, queso azul y nueces. Espárragos trigueros y queso de cabra,... y la versión más pobre de todas ellas, con los restos de la nevera, salchichas, jamón cocido, aceitunas,...

Evidentemente, fui perfeccionando la receta hasta que me atreví a hacer la base de masa quebrada. De nuevo toca experimentar con miles de recetas hasta dar con la perfecta, con la que no falla en ninguna ocasión. Tanto es así, que suelo hacer dos o tres masas a la vez y aromatizarlas con diferentes hierbas y especias como tomillo, eneldo o comino, y congelarlas para tenerlas listas para su uso. Tan sólo descongelar, estirar, forrar los moldes, hornear, rellenar y volver a hornear.

La receta de las quiches de hoy, es una receta que suelo hacer en ocasiones para cenas con los amigos. La horneo en un molde rectangular y luego la corto en cuadros. Perfecto para picotear.


Mini Quiches de Cebolla Caramelizada y Bacon
Para 4 Tartaletas de 8 cm de diámetro

Base Quebrada Aromatizada con Tomillo

250 gr de harina
150 gr de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos
1 huevo
Tomillo
Sal

Poner todos los ingredientes en la Thermomix, en el orden indicado y programas 12 segundos, velocidad 6. Retirar del vaso, estirarla ligeramente y envolverla en film de cocina. Refrigerarla durante 30 minutos. Estirarla sobre una superficie ligeramente enharinada y forrar los moldes de las tartaletas. Pinchar la superficie con un tenedor. Cortar 4 cuadrados de papel de hornear y disponerlos sobre la superficie de las quiches. Añadir peso (garbanzos, arroz, pesos de cerámica o acero,...). Hornearlas en horno precalentado a 180ºC, durante 10 minuto.Retirar los pesos y el papel y hornearlas 5 minutos más. Reservar.

Cebolla Caramelizada

2 cebollas grandes
2 cucharadas de azúcar moreno
Una pizca de sal
1 cucharada de mantequilla

Pelar y cortar las cebollas en aros y luego éstos a la mitad. En una sartén, poner la mantequilla a fuego medio y echar las cebollas. Pocharlas junto con la pizca de sal y cuando estén trasnparetes, añadir el azúcar moreno. Cocinar a fuego suave hasta que adquiera textura de mermelada.

Royal

250 ml de nata ligera de cocina
2 huevos
8 lonchas de bacon
100 gr de queso gruyere rallado
Sal
Pimienta reción molida
Nuez moscada
Tomillo

Cortar las lonchas de bacon. Reservar.
Batir el resto de ingredientes hasta obtener un batido cremoso.
En el fondo de las tartaletas, colocar un poco de la cebolla caramelizada y encima de ella, el bacon cortado. Con la ayuda de una jarra o cucharón, verter el royal sobre las tarlatelas y espolvorear con un pococ de tomillo. Hornear durante 12 minutos a 180ºC.

Ideales para una cena ligera, acompañada de una ensalada verde. O si preferimos hacerla más grande, como entrante en una cena con amigos.

Que aprovechen!!

DOUBLE-CREAM CHEESECAKE WITH SOUR CHERRY GLAZE

septiembre 22, 2008

20 TENTACIONES
Me apetecía desde hace tiempo proponerle a Bea una tarta de queso al estilo New York para uno de nuestros retos semanales. El mundo de las tartas de queso es impresionante. Hay tartas que no necesitan cocción, tartas que se cuecen al baño maría o simplemente al horno. La gran mayoría de ellas llevan una base de galletas trituradas con mantequilla, una base de bizcocho (mi preferida), masa quebrada dulce o simplemente sin ningún tipo de base. Hay tartas que utilizan el queso crema, el queso ricotta, el queso mascarpone, el requesón o el quark. Una masa batida de queso y un glaseado final. Mayoritariamente se hornean en un molde desmontable (springform pan en inglés) y al baño maría. Para ello, el fondo del molde se cubre con papel de aluminio, se coloca sobre una bandeja y se le vierte agua hirviendo. Entonces se hornea.

Pero, qué es en realidad un cheesecake? Aunque pueden ser salados (y servidos con unos crackers como aperitivo) , la gran mayoría de ellos, hacen referencia a un postre rico, cremoso y untuoso. Una vez horneado, se le añade una cobertura que puede ser nata agria, nata montada fruta o cualquier otro elemento con el que queramos embellecer nuestra tarta de queso.

Como hornear una deliciosa tarta de queso tiene mucho de ciencia, les dejo una serie de consejos y trucos para obtener siempre unos perfectos resultados.

  • Sacar con antelación el queso crema para tenerlo a temperatura ambiente. Si no es el caso, meterlo unos 30 segundos en el microondas a media potencia hasta que lo encontremos fácil de untar.


  • Un molde desmontable es el más utilizado en la elaboración de los cheesecake.


  • Evitar sobrebatir la masa una vez que le estamos añadiendo los huevos. Con esto evitamos que la tarta suba mucho en el horno y que al enfriar baje y se rompa su superficie.


  • La mejor manera de hornear un cheesecake y evitar que la superficie se rompa. es hacerlo al baño maría. Cubrir el fondo del molde con papel de aluminio. Colocarlo sobre una bandeja y verter en ella agua hirviendo.


  • Hornearlos a temperatura suave, entre 150º-160ºC y durante aproximadamente 45-60 minutos, dependiendo del tamaño del molde.


  • Respetar los tiempos de cociión ya que es muy fácil que nos pasemos debido a las variaciones de los hornos. Los cheesecake se continúan cociendo una vez fuera del horno.


  • Dejar en friar el horno con el cheesecake dentro y la puerta entreabierta. con esto conseguimos que la tarta no baje demasiado. Mejor toda la noche.Después, meterla en el frif¡gorífico.


  • Uns vez que le cheesecake se haya enfriado, pasar un cuchillo por los bordes, antes de desmoldarlo y retirar los laterales del molde cuidadosamente.


  • Los cheesecake congelan perfectamente. Eso sí, no lo congeles con coberturas y decoraciones, tan solo la tarta bien envuelta en papel film o en una bolsa de congelación.


Al igual que Bea, hice la mitad de la receta en un molde desmontable de 18 cm. Quedó alto, muy alto, aproximadamente unos 5-6 cm de altura. Y la textura, era increíblemente untuosa y sedosa, como una mousse. Contrastaban muy bien las cuatro capas de la tarta, galletas, queso, nata agria y glaseado de cerezas. Una mezcla perfecta de sabores en la boca...
La mejor tarta de queso que habré comido nunca.
Y si quieres un trozo del cheesecake de Bea, pincha aquí.

Double-Cream Cheesecake with Sour Cherry Glaze
A Passion of Baking, pág 260. Marcy Goldman.

Ingredientes:

1 ½ de galletas tipo Digestive troceadas
5 cucharadas de mantequilla derretida
1/3 de taza de azúcar moreno
Una pizca de canela molida

1 kg de crema de queso, a temperatura ambiente
1 1/3 taza de azúcar
5 huevos grandes
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1 cucharada de zumo de limón
¼ cucharadita de extracto puro de almendra
250 ml de nata para montar
¼ de taza de harina de trigo de todo uso

1 ½ tazas de nata agria
2 cucharadas de azúcar glacé

1 taza de zumo de cerezas (utilicé zumo de piña, grosellas negras y ciruelas de Minute Maid)
¼ taza de azúcar (no le puse)
2 cucharadas de harina fina de maíz

Elaboración:

Precalentar el horno a 160ºC. Cubrir una bandeja con papel de horno.

Para la base de galletas, mezclar todos los ingredientes en un bol y ponerlos sobre la base de un molde desmontable y presionar firmemente. Colocarlo sobre la bandeja de horno preparada.

En un bol, mezclar la crema de queso con el azúcar. Añadir los huevos y los siguientes 5 ingredientes y mezclar a baja velocidad, unos 5 minutos hasta que esté cremoso y liso. Colocar en el molde desmontable ya preparado y colocarlo en el horno. Hornear unos 60-75 minutos.

Aumentar la temperatura del horno a 180ºC. Batir juntos la nata agria y el azúcar glacé y colocarla cuidadosamente en la superficie de la tarta. Hornear durante 8 minutos. Apagar el horno y abrir la puerta, dejar enfriar la tarta en el horno durante 1 hora antes de refrigerarlo durante 8 horas o preferiblemente toda la noche.

Hacer el glaseado de zumo de cerezas 1 hora antes de servir la tarta. En un cazo pequeño, calentar el zumo, menos dos cucharadas de zumo que pondremos en una pequeña taza y añadiremos las dos cucharadas de harina de maíz, mientras el resto del zumo rompe a hervir. Añadir la mezcla de zumo con harina de maíz al zumo caliente y calentar suavemente hasta que espese. Enfriar y verter sobre la capa de nata agria. Dejar reposar. Desmoldar la tarta de queso en un plato de servir.

Si quieres ver otro cheesecake, pincha aquí.

CHOCOLATE BANANA DREAM MUFFINS

septiembre 12, 2008

18 TENTACIONES

Parece mentira, pero es increíble. Tras estar durante tres meses con nuestros retos, Bea y yo todavía no habíamos realizado ninguna receta con plátanos. Y eso que me encantan. Y eso que vivimos en Canarias.

Mientras hacía estos muffins, recordé la primera receta que hice siendo todavía una niña... batido de plátano con chocolate. Receta sencilla donde las haya. Simplemente cojer uno o dos plátanos, un vaso de leche bien fría y triturarlo todo junto en la batidora hasta que esté bien emulsionado. Una vez servido en el vaso, rallar chocolate negro por encima. Todavía me los hago de vez en cuando y a Carlos le encanta. Me aseguro de que toma fruta y leche.

Pero nada me gusta más que comerme un plátano a deshora, en cualquier momento. Con pan, con queso, en papilla con un poco de zumo de naranja, con gofio,... Me encanta el dulzor y la suavidad que quedan en la boca. Me gustan en su punto de madurez, no demasiado maduros, estarían pasado y su pulpa de color crema se volvería negra.

El libro de esta semana es un libro en inglés de repostería con aceite de oliva. España es uno de los mayores productores del mundo de aceite de oliva y realmente, cuesta encontrar en las librerias libros como éste, que traten de repostería y que ofrezcan una buena cantidad de recetas. Al verlo en Amazon, no dudé en pedir uno, perdón dos, uno para mí y otro para Bea.

Los muffins de plátano y chocolate soñados de Bea, aquí como siempre.


Chocolate Banana Dream Muffins
Receta adaptada de Olive Oil Baking, Lisa A. Sheldon

Ingredientes:

3-4 plátanos maduros y triturados
115 ml de leche semidesnatada o desnatada
75 ml de aceite de oliva de sabor suave
100 gr de azúcar moreno
1 huevo
1 cucharadita de extracto de vainilla
60 gr de harina de trigo integral
85 gr de harina de trigo todo uso
85 grde copos de avena
30 gr de cacao en polvo
1 cucharadita de polvos de hornear
1/4 de cucharadita de bicarbonato de soda
1/4 de cucharadita de sal
1/4 de cucharadita de allspice
100 gr de chips de chocolate

Elaboración:

Precalentar el horno a 180ºC. Forrar dos bandejas de muffins con papeles de magdalenas o bien, engrasarlos con harina y espolvorearlos con cacao en polvo. Retirar el sobrante.

Triturar los plátanos hasta hacerlos puré. En un bol, mezclar el azúcar, la leche, el aceie de oliva, el huevo y el extracto de vainilla. Añadir el puré de plátano y mezclar todo muy bien.

En otro bol, mezclar la harina, los copos de avena, el cacao en polvo, la sal, el bicarbonato, los polvos de hornear y el allspice.

Añadir la mezcla de aceute de oliva a los ingredientes secos, mezclando hasta que no se vean éstos, pero si quedasen grumos no sería importante. Añadir los chips de chocolate y mezclar.

Llenar los moldes de papel hasta las 3/4 partes y hornear durante 14-16 minutos. Sacarlos del horno y ponerlos a enfriar sobre una rejilla. Servir tibios o a temperatura ambiente. Se conservan durante 5 días en un recipiente hermético o hasta un mes en el congelador.